Según un estudio de IMAF sobre las cuentas 2008, solo 275 corredurías sobre 5.000 superan los 500.000 € de ingresos brutos.
¡ BRUTAL !
No voy a entrar en el manido debate de si debemos fusionarnos, asociarnos, cerrar o hundirnos, esa es una decisión muy difícil y personal de cada uno.
Pero si una reflexión. Acudo con regularidad a las reuniones de mi asociación, leo todo lo que puedo sobre el sector través del BDS y San Google, revistas especializadas, blogs, prensa en general y rarísima es la vez que preguntado el corredor, expone que tiene un plan.
Pomposamente en los másteres se llaman planes estratégicos, pero sin perdernos en terminologías, el mercado en general está así, mi mercado local o mis nichos de mercado están asá, mis medios humanos y materiales son….., y quiero llegar a…., haciendo para ello, esto, lo otro y lo de más allá.
Voy a crecer un X%, voy a fidelizar a mis clientes mediante ……., voy a ampliar mi actividad en el ramo de ….., esto me supone cambiar, cerrar, contratar, …………..
Si no pensamos, nos dedicamos tan solo a responder al día a día, a solucionar el problema inmediato, esa póliza, ese siniestro, esa liquidación, al final solo damos círculos que no nos llevan más que al agotamiento, al aburrimiento y al sentimiento de hastío infinito.
Grande o pequeño, eso es personal e intransferible, pero con un proyecto, un objetivo, unos plazos y un control, que nos ilusione cuando lo conseguimos, que nos obligue a rectificar, ajustar cuando no. Eso es hacer empresa, lo otro es tener un chiringuito de pipas, unas semanas mejor, otras peor, pero al final más de lo mismo y siempre al albur de las circunstancias.


piden y contratan seguros para rodajes, el último que se hizo fue para el rodaje de un documental sobre la vida de una striptease.








