A la hora de mentir a la Policía, tanta culpa tiene quien comete el delito y acude a denunciar un robo falso como la persona que lo instiga a hacerlo.

Lo más llamativo es que, según ha comprobado la Policía Nacional en muchos casos descubiertos, quien invita a los denunciantes a infringir la ley y defraudar a los seguros, son los propios trabajadores de las compañías aseguradoras.

Así lo advertía ayer la Policía Nacional en Cádiz al dar a conocer la detención de cuatro personas y la imputación de otras nueve, entre julio y agosto, por denunciar presuntamente delitos que al final, resultaron ser falsos.

De hecho, uno de los cuatro detenidos -un hombre de 58 años que responde a las siglas de M. G. M. A.- no ha sido un denunciante mentiroso, sino el agente de una aseguradora que supuestamente aconsejó a una de sus clientes a que acudiese a la Policía, si quería que la póliza le pagase el arreglo de una puerta.

La denunciante era una mujer mayor que perdió las llaves de su casa y pidió al seguro que pagase la reparación de la cerradura. La póliza, sin embargo, no cubría este tipo de incidencias, así que el agente que la atendió le sugirió a la cliente que denunciase un intento de robo en su vivienda para conseguir el dinero.

Confesión

Una mentira piadosa de la que nadie se daría cuenta, debió de pensar el agente. Sin embargo, el relato de la mujer hizo aguas por todas partes, y la anciana tuvo que confesar a la Policía que había mentido. Y delató a quien la había asesorado de forma tan pésima. Al agente, por su parte, el consejo le salió bastante caro. Pues fue detenido a mediados del pasado mes de julio y llevado ante el juez de instrucción, que le imputó los cargos por falsificar el delito.

Como recuerda la Policía, «lo que en principio iba a suponer el ahorro al denunciante en falso, se le acaba convirtiendo en un antecedente penal e incluso le puede comportar pena de cárcel».

 

Supongamos, que en este caso, los hechos son tal cual nos los cuentan, mal hecho. Pero podría ser perfectamente que el mediador (agente o corredor) le explique al cliente que si es por perdida no hay cobertura, que si hubiese sido por robo o atraco, entonces si la hubiesen atenido.

 

¿Qué pasa si el cliente decide inventarse el atraco y posteriormente “descubierto” acusa al mediador?.

 

Tras 18 años de experiencia, puedo afirmar que la picaresca está tan extendida en nuestra sociedad, que normalmente los clientes han ido y vuelto varias veces antes de se entere el mediador.

 

Por supuesto, como en todo colectivo, hay malas actuaciones y sin que sirva de justificación, muchas veces provocadas por actitudes intransigentes y reglamentistas de las compañías, que “enseñan” al cliente a no ir de frente, porque entonces se las lleva todas en los morros.

 

 

En fin, no pretendo justificar actuaciones incorrectas, pero si que seamos conscientes que las apariencias pueden engañar y que una correcta explicación de la póliza, puede dar ideas “malas” a los clientes y luego encontrarnos en una situación desagradable.