Mi objetivo es ofrecer un punto de encuentro y reflexión sobre el mundo de los seguros a sus principales participantes; clientes, compañías y corredores. Compartir con nuestros colegas los corredores una reflexión sobre el futuro de nuestro sector, trasladar a las compañías las necesidades de nuestros clientes y explicar al cliente final, el conjunto de riesgos a los que se enfrenta, ofreciendo las respuestas aseguradoras que existen.
Asisto desde hace unos días, no sin cierta perplejidad, al linchamiento al que se somete al Sr. Díaz Ferran.
Indudablemente, cuando una empresa fracasa, se generan muchos perjuicios, a clientes, a proveedores, a los trabajadores, pero quién se acuerda en ese momento del empresario, de su familia, de su situación personal.
El empresario, que siempre ha estado solo, ahora se encuentra además acompañado de las deudas. Se crea un nudo en el estómago, falta el aíre para respirar, miras a derecha e izquierda y todo el mundo o mira para otro lado o te mira mal.
¿Alguien en su sano juicio cree que al empresario le apetece fracasar? Lamentablemente seguimos anclados en el discurso decimonónico del patrono explotador.
Copiando a Fernando Trías de Bes, en El Libro Negro del Emprendedor “El empresario es la persona que se mueve en un mundo incierto para que los que trabajan para él crean que ese mundo es seguro”. Ojala fuese tan fácil.
Influyen cientos de factores, la elección del negocio, la elección de las personas, la financiación, la situación general y la suma de aciertos y errores, que en ocasiones hacen que uno fracase. Bastante dura y difícil es la situación, bastante solo se encuentra uno, como para que encima te señalen con el dedo.
Pues sí, ha fracasado, y mucho le costará. Le perseguirán los deudores, tendrá que ingeniárselas y negociar una salida, buscar el menor mal posible, pero al fin y al cabo, no ha matado a nadie, y la inmensa mayoría de los perjudicados en un plazo más breve que largo, encontrarán soluciones, mientras que el empresario igual lo pierde todo, absolutamente todo.
En fin, que todavía nos queda mucho por recorrer en este país.
Gracias a mi amigo Eduardo Gonzalez, de Ocaso he tenido conocimiento de la existencia de la Ley / 17/1997 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de la Comunidad de Madrid.
En la misma, como hacen otras muchas legislaciones autonómicas se establece la obligatoriedad de que los locales cuenten con un seguro de incendios y de responsabilidad civil, con un pequeño matiz, que el seguro de responsabilidad civil debe ser sin franquicia.
Si se tiene contratado el típico multirriesgo, no hay problema, pues en la mayoría de los casos, la responsabilidad civil no conlleva franquicia, pero dado que la ley se extiende a todo tipo de actos en espacios abiertos o competiciones deportivas, organizaciones de congresos o eventos, en estos casos se plantea un verdadero problema.
La inmensa mayoría de estas pólizas siempre tienen franquicia.
Nuestra experiencia personal, es que hacemos este tipo de pólizas con cierta frecuencia y hasta la fecha nunca hemos tenido problemas, lo cual me hace pensar que ni siquiera en los Ayuntamientos son conscientes de este matiz, pero por otro lado, me constan un par de inspecciones a un gimnasio y a un local de ocio, en donde les han puesto una multa de 6.000 € por este hecho, ya que se considera infracción grave, que puede ir de 3.000 a 30.000 €.
En descarga de todos, debo decir, que la ignorancia se extiende a la mayoría de las propias compañías y de la mediación en general, pero no podemos olvidar, que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento y algún día nos podemos encontrar con una acción de repetición por parte de algún cliente que se considere mal asesorado.
La correduría LLUCH & JUELICHBORKERS lanza su propio seguro para bloggeros. Demuestra con ello su apuesta por la innovación y por tratar de dar respuestas a las nuevas necesidades aseguradoras que surgen con el desarrollo de los nuevos medios de comunicación.
Dado que fuimos pioneros en este tipo de seguros, damos la bienvenida a nuestro compañero que seguramente aportará su savoir faire en la comercialización del mismo.
Quiero destacar su extremada delicadeza y honorabilidad al mencionarnos como producto ya existente en el mercado, recomiendo la lectura de su post (http://www.rankia.com/blog/seguros/2009/12/seguro-de-responsabilidad-civil-para.html ). nos es habitual el fair play en nuestro sector, y por ello debemos felicitarnos. A ver si entre los dos, somos capaces de trasladar a los miles de bloggers que hay de los riesgos en los que incurren.
EXPANSIÓN.COM del 24-12 publica un interesante artículo sobre la pretensión de la Dirección General de Seguros de que la información estadístico – contable que desde hace unos años, aportamos una vez al año, se haga con más frecuencia.
En el mismo se expone una supuesta divergencia entre la asociación ADECOSE (que agrupa a las principales corredurías) que estarían a favor y E2000 que agrupa a corredurías más pequeñas que estarían en contra.
En realidad lo que nos van a imponer supone que en vez de presentar la información una vez al año, lo vamos a tener que hacer dos, lo cual supuestamente permitirá tener una información más actualizada, ya que entre que mandamos la información en julio del año siguiente y la propia DGS tarda meses en procesarla, para cuando tenemos los datos, en muchos casos están desfasados.
Personalmente, en cuanto al trabajo material que supone, no le veo inconveniente, una vez acostumbrados y conociendo el sistema, no se tarda mucho.
Pero sigo pensando lo mismo, si hasta le fecha los datos que salen, son incorrectos, no por preguntar más veces, van a salir mejor. Ha quedado reflejado en varios informes de la DGS que no entienden porque cuando preguntan a las compañías, sale un volumen de negocio de 100 y cuando nos preguntan a nosotros, sale 120. Ya en otras ocasiones he tratado de dar explicaciones, al menos parciales a esta discrepancia, además de por supuesto errores humanos involuntarios que a veces se producen, se da con cierta frecuencia la colaboración entre corredurías, lo cual conlleva que una misma póliza es computada dos o incluso tres veces. La forma de computar pólizas temporales, recibos temporales o ampliaciones de plazo, también conllevan distorsiones, que sin ser voluntarias por parte de la mediación, impiden tener la foto nítida que se busca.
Vuelvo a reiterar, que el problema, no es lo que se pregunta, sino a quien se pregunta. En lugar de preguntar a 5.400 corredurías, de las que supuestamente 2.400 solo son de ámbito autonómico, se preguntase a las menos de 400 compañías operando en el mercado, seguramente sería mucho más fácil homogeneizar los criterios y conseguir una foto real del sector.
Reproduzco parcialmente artículo de laopinioncoruña.es del 23-12. No pretendo entrar en si hay o no actuaciones incorrectas por parte del Ayuntamiento, lo que si refleja a mi entender es que los seguros como siempre somos la hermana pobre del sistema, nos acordamos de ellos cuando de repente los necesitamos y luego, para lo bueno o lo malo, nos olvidamos.
Seguro que eso no pasa con los préstamos con los bancos, o con contratos de licencias, etc. Pero de los seguros, ¿Quién se ocupa? Si rascamos un poco, al final veremos que el interlocutor de la correduría o de la compañía es el adjunto del adjunto del adjunto, que con suerte lleva tres meses, que nunca se ha molestado en estudiar lo que lleva entre manos y que no sabe ni lo que se cubre, ni para que ni porque. Y que quede claro, esto no pasa solo en lo público, aunque sea más sangrante que es dinero de todos, también pasa en grandes empresas.
¿Pueden las telarañas y el polvo estar valorados en 120.000 euros? Este parece ser el caso de la casa de Arrigada, en Cambre, cuyo contenido fue estimado por esta cantidad en su póliza hasta hace poco, a pesar de que el inmueble lleva vacío durante años. Ésta es sólo una de las supuestas irregularidades en materia de seguros que la técnico económico financiera del Concello ha puesto en conocimiento de la fiscal jefe de A Coruña para que determine si hay, o no, indicios de delito en estas actuaciones
ANA BLASCO | CAMBRE ¿Qué puede albergar un edificio de propiedad municipal por 120.000 euros? Mobiliario, aparatos de electrónica, obras de arte… Pues no. El edificio de Arrigada, cuyo contenido está valorado en esta cantidad en una antigua póliza de seguros, está vacío y cerrado desde hace años.
Así lo recoge la denuncia presentada ante la Fiscalía de A Coruña por la técnico económico financiera municipal.
Cuando el Concello de Cambre decidió dejar de cubrir los riesgos de los usuarios y contenidos fantasmas de este inmueble y contrató una nueva póliza, con otra compañía, se ahorró 1.282 euros.
Sin embargo, de pagar un seguro excesivo pasaron, al poco tiempo, a no pagar ninguno. La funcionaria denuncia que, por no abonar en plazo el nuevo recibo, la póliza fue anulada y la casa de Arrigada se halla ahora sin asegurar.
No es el único caso. Según la denuncia, los riesgos de numerosos edificios municipales se encuentran sin cubrir. Aunque, tampoco es que valga de mucho, ya que el Concello no reclama daños y perjuicios por la comisión de robos o actos vandálicos en los edificios municipales que sí están asegurados contra esos riesgos.
Mientras unos inmuebles municipales carecen de pólizas, otros la mantienen al pasar a mejor vida. En la amplia documentación de la que dispone la Fiscalía se denuncia que, “en fechas recientes”, se ha anulado una póliza de un edificio que había sido demolido hace varios años.
El que continúa siendo asegurado, a pesar de que no alberga ninguna función, es el parvulario de Os Campóns.
Todos estos seguros, tal y como se recoge en la denuncia presentado ante la Fiscalía, son facturados por la correduría Seculler, al igual que otros muchos: los de vehículos municipales, colegios, el centro de salud o la Casa Consistorial. En el año 2007, el volumen de contratación con esta empresa fue de 147.337,17 euros.
La mecánica habitual es pagar los recibos que envía dicha correduría, sin comprobar la existencia de mejores ofertas y sin existir ningún procedimiento de contratación, según explica la técnico económico financiera.
El Gobierno local, preguntado por estas cuestiones, no ha querido ofrecer ningún tipo de explicación para “no entrar en un juicio paralelo” a la investigación que desarrolla la fiscal.
Personalmente me he quedado muy sorprendido por la noticia. Que una compañía de seguros compre un 25% de un comparador de seguros de autos que a su vez ya pertenecía a otro grupo asegurador.
De entrada si yo fuese un cliente medianamente informado me plantearía dudas sobre la independencia del comparador. Serán los precios expuestos de verdad los mejores o estarán tentados los de Balumba y ahora los de Mapfre a posicionarse curiosamente siempre bien.
Por otro lado, si yo fuese una compañía de seguros cuyos precios aparecen en el comparador, con acceso directo a mis servidores ¿Qué cara se me pone, que uno de los principales actores de la actual guerra de precios de alguna forma sea juez y parte?
Más preguntas tontas. ¿por qué un grupo supuestamente muy fuerte como Admiral vende a uno de sus principales competidores el 25% de su herramienta? Y eso solo a los pocos meses de haber iniciado las operaciones. Sin embargo, oficialmente la empresa va viento en popa o ¿será que no?.
Me consta por comentarios de varias personas autorizadas en este segmento, que el modelo de negocio no acaba de estar claro, que a algunas de las compañías participantes les acaba produciendo más dolores de cabeza que alegrías.
Un cliente mira el precio en un comparador y deja rastro de su consulta, lo cual es vendido a la compañía, pero el mismo cliente mira en otro comparador e igualmente deja rastro, pero al final, una vez visto los precios, lo hace directamente con el agente de la compañía que casualmente tiene una oficina en los bajos de su casa. ¿a quién se debe pagar la comisión? ¿Al agente que de verdad ha materializado la póliza?, parece lógico, pero el argumento del comparador, es que gracias a su herramienta el cliente ha podido descubrir cuál era la opción que más le convenía, y por eso ha ido a esa compañía, por tanto también el tiene derecho a su comisión. Siguiendo con el ejemplo, ¿y el otro comparador? Como saber cuál de los dos ha sido el determinante.
Ya he comentado muchas veces que el mercado de autos no es mi especialidad y amplio es el debate sobre el futuro sobre estas formulas, cuya respuesta solo la dará el tiempo, pero independientemente de esto, cuando las cosas nos tienen una lógica sencilla, mi experiencia es que al final no tienen sentido o bien hay algo detrás que se mueve y que tardaremos en descubrir.
Desde hace unos años, las autoridades competentes consideran esencial que la mediación detalle cuáles son sus ingresos en cada operación, lo cual se ha vuelto a poner de manifiesto en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible.
De entrada esto suele producir un gran rechazo en nuestro colectivo y ello por varias razones;
Como dice Ana Muñoz, presidenta de Fecor, “no entendemos en qué colaboramos con la economía sostenible especificando nuestros gastos de gestión en el recibo. Se está generando un problema donde creemos que no lo había” (Aseguranza Diciembre).
Otro aspecto es el agravio comparativo, si vamos a ser transparentes, vamos a serlo todos, que el señor del banco nos detalle el margen de intermediación por cada producto financiero, que cuando nos vendan un coche, nos cuenten cual es la comisión del concesionario, que el carnicero nos indique su margen en el cordero o en el pollo, ¿Qué nos hace distintos y tan especiales que sea prioritario que detallemos nuestras comisiones?
Pero es que además, en nada afecta al cliente. Las compañías serias, que son la mayoría, establecen que el precio del producto A, cuando se dan las circunstancias X, Y y Z, es 100, ya sea en Madrid, Sevilla o Bilbao, ya sea la compañía la que lo vende en directo, un agente exclusivo o un corredor. Por tanto que un mediador en concreto cobre el 10 o el 15 o el 20 por ciento de comisión, al cliente no le afecta, seguirá pagando 100.
En el caso de los corredores, profesionales habilitados a trabajar con varias compañías, existe la sospecha (en el fondo, acusación velada) que tenderemos siempre a ofrecer al cliente el seguro que más margen nos dé.
Primero que no hay nada ilegítimo en ello. Segundo que quien decide es el cliente y su decisión vendrá marcada por un conjunto de factores, confianza en el oferente, servicio, características del producto y precio, pero el precio total, incluidos los impuestos. Tercero, en la inmensa mayoría de los casos, esto no es verdad, nuestro negocio es de largo plazo, en este sector se gana dinero acumulando la confianza de nuestros clientes año tras año, por tanto no hay comisión lo suficientemente importante como para hacernos recomendar algo malo a sabiendas.
Y por último, el miedo. El miedo a lo desconocido. Todos nos hemos criado en el sector sabiendo que hay unas bandas más o menos estándares de comisiones, en autos entre el 5 y el 10, en hogares entre el 20 y el 25, en responsabilidad civil entre el 15 y el 20, con subidas o bajadas más o menos generalizadas en función de las circunstancias del mercado y con variaciones puntuales obtenidas caso a caso en función de la relación entablada entre cada mediador y cada compañía.
Nos da miedo, tener que empezar a explicar a cada vez lo que ganamos (en realidad lo que nos reporta cada operación, pero ya puestos deberíamos explicar también los costes de adquisición, que muchas veces son muy altos) y entrar eventualmente en un mercado persa. Nos damos miedo entre nosotros, nos constan grandes operaciones hechas a comisión cero y eso se llama dumping (vender por debajo de costes).
¿Eso de verdad beneficia al cliente? A la corta puede parecer que sí, a medio plazo, NO. Y que conste que con esto no se impide la libre y feroz competencia, y sino que nos expliquen cómo puede haber oficialmente 95.000 agentes, 5.400 corredores, líneas directas, oficinas directas de las compañías, venta en supermercados, etc. Es evidente que el porcentaje de comisión no impide ni altera la sana competencia.
Por favor, dejemos lo que funciona y centrémonos en aquellos aspectos que si que tenemos que arreglar.
La situación actual de los grandes medios de comunicación es un fiel reflejo de los retos que internet supone. Analicemos algunos de los cambios;
Primero, los medios de comunicación han perdido la exclusividad como fuente de información, no hay más que ver que las manifestaciones de Iran de estos días llegan a nuestros ordenadores sin depender del “enviado especial” que por cierto no le dejan estar.
Segundo, las barreras de entrada ha desaparecido prácticamente, lo que antes precisaba de grandes equipos de redacción, grandes rotativas, estudios de grabación sofisticado, está al alcance de prácticamente cualquiera que se lo proponga.
Tercero, “estar o no estar” that is the question. ¿publico mi edición en internet? ¿gratis? Y no solo eso, sino que encima doy opción a recuperar el programa cuando al cliente le interese.
Y además, llega el e-book, no bastaba con las descargas de música y videos, que ahora cualquier libro, artículo o revista se va a poder ver en cualquier sitio.
Por un lado tenemos estructuras cada vez más pesadas, grupos multimedia que abarcan TV, radio, prensa, internet que necesitan atraer a cantidades cada vez mayores de público para poder justificar grandes ingresos de publicidad y por otro a un ejercito cada día más numeroso de programas segmentados, especialistas, generadores de entrenamiento gratuito y espontáneo (no hay más que ver YOU TUBE) que van horadando de forma sistemática sus sostenibilidad.
Unos pocos Goliats que no saben o pueden vivir al margen de internet, enfrentados a cientos de miles de Davids que les sustituyen, mejoran y fraccionan el mercado de la publicidad poniéndolos al borde de la desaparición.
La forma en que se resuelva este conflicto importantísimo, nos dará la pista definitiva de cómo va a ser la nueva era del conocimiento.
Que estaremos dispuestos a pagar, en que circunstancias y cuanto, determinará el futuro, no solo de este sector, sino de muchísimos negocios actuales o que nazcan en el futuro.
Actualidad Aseguradora publica en su último número un amplio
resumen de la XV Jornada de AGERS sobre las perspectivas de renovación de los programas de seguros.
Ciertamente muchos de los ponentes citados son primeros espadas en sus mercados, por lo que su opinión es importante. Por otro lado, cada vez es más alto el rumor sobre la avalancha de anulaciones que están sufriendo las compañías y por ende la mediación.
Ayer mismo hablaba con un compañero del Levante que me decía que el cartel de se vende en muchas carteras empieza a competir con los anuncios de la venta de viviendas.
Ejemplos de primas que pasan de 15.000 € a 7.000 €, ofertas de si se hace antes del 31 de diciembre rebajo la prima en un 15% se cruzan cada día más y eso que vivimos en un mundo super atomizado.
Esto me recuerda un documental que vi hace muchos años, en donde se contaba que en ocasiones los lideres de una manada de ñus (que puede suponer miles de unidades) por alguna razón se volvían locos y se lanzaban por un precipicio, arrastrando a gran parte de la manada.
Todos decimos lo mismo, esto no puede ser, esto no puede seguir así, pero al final de la conversación, tu interlocutor se da la vuelta y sigue corriendo locamente hacia el precipicio y si tratas de razonar, te viene a decir, ya pero es que si los demás corren, hay que seguir la corriente.
Nosotros hemos decidido parar. No más carreras, no más inversiones. Vamos a estabilizar lo que tenemos, potenciarlo y esperar pacientemente a que escampe. Servicio, asesoramiento, gestión, algún acuerdo puntual que aporte valor a nuestra oferta, pero parar y ver.
Que las compañías están nerviosas, pues que se tomen un valium. Que el cliente quiere comprar duros a peseta, no tenemos de eso. Que es que ……que no, que el cambio climático está horadando los cimientos del negocio y si seguimos corriendo para captar clientes de precio a cualquier precio, no nos da tiempo a ver que la mitad de la playa ha desparecido debajo de nuestros pies en un golpe de mar.
Hace unos días se anunciaba a bombo y platillo que Facebook alcanzaba los 350 millones de usuarios. También Ramón Albiol me comentaba que en España en pocos meses se había pasado de 300.000 a 700.000 usuarios en Twitter.
Los encuentros, reuniones, comentarios, artículos y posts sobre estos fenómenos se multiplican ante la rapidez y amplitud del movimiento. Indudablemente un fenómeno de esta naturaleza no pasa desapercibido y los coolhunters (buscadores de tendencias) intentan adivinar que supone y significa a todos los niveles, personal, sociológico, económico, político, etc.
Por todo lo leído últimamente (comenté que hace unos días participé en el BarCampBank Madrid que versaba sobre este tema) el consenso generalizado es considerar que estamos ante la siguiente etapa de internet webs-chats –foros – blogs – redes sociales.
Y por tanto, si eres una empresa debes estar. Es imperativo, es necesario, es imprescindible, ¿Cómo no vas a estar?, la gente está allí, por tanto para sobrevivir, para hacer negocio, para vender hay que estar y gastar lo que sea necesario. De hecho, si no estás, eres un anticuado, un obtuso, ….vamos, que no eres nadie.
Que conste que Alfarisk está en Facebook, cualquiera se atreve a no estar y solo es cuestión de tiempo, estaremos en Twitter, faltaría más. No sé si llegaremos a Flickr, porque mi afición a la fotografía es bien conocida, hice un viaje con mi madre hace años a Atenas y Estambul, llevábamos dos fotos en el carrete y volvimos con una sin hacer.
Bien, muy bien. Pero hagamos una pregunta incomoda
¿es rentable estar?
En mi opinión personal, hoy por hoy, no.
Las redes sociales son eso, redes de personas que se encuentran con personas fundamentalmente con un espíritu lúdico con ánimo de compartir entre ellos aspectos más o menos personales. Es decir, la gente va a lo que va, a divertirse o a darse a conocer, pero nada más.
Ni siquiera en las redes llamadas profesionales como Xing o Linked, cuyo objetivo fundamental es el networking, pero donde la gente es ciega a todo tipo de publicidad.
Entonces, no hay que estar.
NO, no he dicho eso. Lo que digo, es que no es rentable. Creo que es bueno estar, para conocer el medio, aprender y es una vía más de comunicación con los clientes. Particularmente en Alfarisk, que solo trabajamos a través de internet y que no conocemos a la mayoría de nuestros clientes de forma personal, es una forma que el que tenga curiosidad pueda tener una información adicional sobre nosotros.
Pero al no generar dinero, el tiempo que le dediquemos, debe ser el razonable, mantenerlo actualizado, que sea interesante, agradable, pero no esperar de ello que sea el cojoinvento de sistema publicitario – relacional –fidelización, que no es.
Insisto, por lo que veo y leo al respecto, las redes sociales, son lugares hoy por hoy, de encuentro fundamentalmente lúdico de muy difícil monetización.