Mi objetivo es ofrecer un punto de encuentro y reflexión sobre el mundo de los seguros a sus principales participantes; clientes, compañías y corredores. Compartir con nuestros colegas los corredores una reflexión sobre el futuro de nuestro sector, trasladar a las compañías las necesidades de nuestros clientes y explicar al cliente final, el conjunto de riesgos a los que se enfrenta, ofreciendo las respuestas aseguradoras que existen.
Cuando yo empecé como corredor en el 2000, la oferta de seguros de responsabilidad civil profesionales era bastante reducida. Afortunadamente con los años se fueron incorporando nuevas compañías y agencias de suscripción especializadas en este tipo de seguros.
Sin embargo, la asignatura pendiente sigue siendo conseguir con facilidad seguros de responsabilidad civil para topógrafos, ingenieros, geólogos personas individuales.
Mi amigo Michel, de Markel, me dice que en su experiencia profesional, los autónomos individuales comenten más errores y en consecuencia tienen más siniestros que las empresas. Yo contrarresto con mi propia experiencia, no creo haber tenido más de dos siniestros en estos años y en ambos casos eran empresas.
Y además existe otra realidad bastante extendida, el topógrafo, geólogo, o ingeniero, que por motivos fiscales constituye una empresa pero que en realidad está él / ella sola.
Existir, existe oferta, pero se echa de menos que no haya más opciones
El Colegio de Corredores de Lugo amenaza a la patronal, por ofrecer seguros de consejeros y directivos a sus afiliados, practicando intrusismo, al ofrecer un seguro sin tener la adecuada preparación técnica para el asesoramiento.
Muy buena iniciativa, así es como de verdad se defienden nuestros intereses, no en vano el seguro de D&O es uno de los más complejos y no puede ser que se pretenda banalizar tanto, que con una sola carta y solo fijándose en el precio, se venda tal cual.
Harían mal los empresarios en comprar cualquier cosa, sin una debida comprensión del alcance y los matices de este tipo de seguros, complejo donde los haya.
En elmundo.es 06-04-10 se publica una noticia en donde
se dice que la mayoría de los seguros de responsabilidad civil de los promotores y de los constructores están mal hechos, entre otras cosas porque excluyen las consecuencias del artículo 1.591 del Código Civil.
A mi entender la noticia es alarmista y exagerada. En efecto, el artículo 1.591 del CC establece la responsabilidad decenal del constructor y del arquitecto (entiéndase técnicos que intervienen en la obra) pero es para los casos de ruina total.
Este artículo es el que se ha venido aplicando jurisprudencialmente antes de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), pero precisamente a raíz de la entrada en vigor de esta norma, se han clarificado y garantizado mucho mejor los derechos de los propietarios futuros, al existir un seguro (independiente del devenir de las empresas y técnicos implicados, como desgraciadamente está demostrando la actual crisis).
No es menos cierto, que la obligatoriedad del seguro solo se impone a las viviendas de uso residencial, excluidas lamentablemente a partir del 2003 las autopromociones, pero seamos claros, casos de ruina total en los primeros 10 años son más bien escasos. El último dato que tengo en mente es que siniestros, siniestros de decenal entre el 2000 y el 2009 ha habido 7, pongamos que sean el doble, esto con años en que se han construido más de 800.000 viviendas.
Por tanto, pongamos las cosas en su sitio, la inmensa mayoría de los seguros de responsabilidad civil que hay en el mercado cubren los daños materiales y o personales durante el proceso constructivo y durante un año más por las consecuencias de defectos ocultos, solo ASEFA, ofrece un post-trabajos de diez años (siempre que la póliza se mantenga en vigor, lo cual para muchas empresas se ha convertido en imposible por la cadena de quiebras que se ha producido). Como complemento, el seguro decenal de daños, cubre de forma obligatoria para las viviendas, los daños fundamentales de estructura y cimentación.
Ya tiene bastante el sector, como para encima arrojar dudas injustificadas sobre el mismo
En apariencia hacer un seguro de responsabilidad civil de una ONG podría parecer sencillo. Por su propia definición son asociaciones sin ánimo de lucro muy vinculadas al voluntariado y generalmente con fines altruistas, aunque cada día con un mayor peso en la economía real.
Pero detrás de estas siglas se encuentran realidades muy diversas desde el punto de vista de la responsabilidad civil. Por ejemplo no es lo mismo una ONG que se dedica a asistir a personas en su domicilio, puesto que en este caso la responsabilidad civil deberá cubrir los daños materiales y/o personales que puedan producir, que una ONG que asesora a inmigrantes sobre aspectos legales, en cuyo caso la responsabilidad civil será de naturaleza patrimonial.
Incluso, por ejemplo una de las ONG por excelencia como Caritas, que tiene comedores, deberá ampliar su responsabilidad civil con la garantía productos, puesto que se podría llegar a producir una intoxicación.
Otro aspecto importante a tener en cuenta, es el ámbito geográfico de actuación, no es lo mismo una ONG que trabajé solo en España que una que trabajé en países del tercer mundo.
Dada la trascendencia tanto social como económica que estas organizaciones están alcanzando en la vida diaria, es conveniente que su responsabilidad civil esté bien asegurada, con el fin de evitarse sorpresas desagradables.
Los electricistas, a diferencia de otros oficios del sector
de la construcción tienen en materia de seguros una reglamentación específica.
De entrada, la normativa (creo recordar que una Orden Ministerial del 2002 que entró en vigor en septiembre de 2003) establece una diferenciación entre electricistas básicos y electricistas especialistas.
La Orden establece la obligatoriedad de que estos profesionales tengan un seguro de responsabilidad civil, con una cobertura mínima de 600.000 € para los básicos y de 900.000 € para los especialistas.
La cosa se complica, porque se obliga a la actualización de la cobertura en función del IPC de la fecha de entrada en vigor de la norma, es decir, que hay que calcular el IPC de septiembre a septiembre, siempre más complejo que usar el anual.
Nuestra experiencia nos dice que la normativa es cumplida solo por aquellos profesionales que trabajan para obra nueva o en grandes empresas, sin embargo ya se sabe que la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento.
En cuanto a la actualización de los capitales, nuestra recomendación es contratar tramos más elevados (que nos van a cobrar prácticamente lo mismo) y así estar tranquilo durante varios años, en lugar de subir unos pocos euros a cada vez. Por ejemplo si ahora con la subida acumulativa del IPC de estos años la cobertura debería ser 722.365,32 €, casi mejor contratar cobertura de 800.000 € y olvidarnos del tema hasta dentro de bastante tiempo.

La tendencia a la desintermediación es generalizada en todos los sectores y en nuestro no va a ser una excepción. Los datos sobre el porcentaje de ventas por internet siguen siendo muy bajos, pero su crecimiento es exponencial.
Por lo que converso con compañeros, a nadie le preocupa realmente este fenómeno, se lleva años hablando y al final parece que no es importante, pero estoy convencido de que es un profundo error.
Las compañías, son lentas, prudentes incluso podríamos decir, que algo torpes, pero el tiempo y sus medios juegan a su favor.
Si a eso le unimos la crisis que reduce el mercado, guerra de precios que baja la prima media, y el ataque combinado de líneas directas más banca seguros (he leído en algún confidencial, que el Banco Santander tiene previsto lanzar una campaña agresiva en seguros de autos a finales de este mes), la cosa empieza a ponerse chunga.
Es momento esencial de pasar del lamento constante a la acción, consolidar bien nuestro negocio, o el día menos pensado nos daremos cuenta que la cimentación estaba asentada sobre arena.
Como sacarle partido a la Web 2.0. Coordinado por Eva
Sanagustin y con la participación de 18 especialistas en distintas materias.
Decididamente apasionante, una foto de primera calidad de lo que está ocurriendo en el nuevo mundo. Abarca todos los aspectos que se deben manejar y tener en cuenta.
No es un libro para principiantes, pero inspirador para los que ya llevamos un tiempo viviendo en esta nueva realidad. Merece la pena.
En los últimos tiempos hemos recibido bastantes solicitudes de seguros de responsabilidad civil para médicos. Ello nos ha hecho interesarnos por conocer mejor cual es la oferta que actualmente tiene disponible este sector tan importante en internet y nuestra sorpresa ha sido constatar que es bastante pobre.
Nosotros ya tenemos una oferta bastante amplia en www.segurorc.es pero hemos considerado que debíamos ofrecer algo más y por ello hemos lanzado un nuevo blog, www.responsabilidadcivilmedica.es, con el fin de poder aportar no solo un producto que entendemos es muy interesante, sino ir alimentándolo con recomendaciones y peligros que desde el punto de vista asegurador, afronta está colectivo.
Comentarios a sentencias, ejemplos prácticos que aparecen en la prensa, dudas que surgen y mucho más, es lo que esperamos aportar a este colectivo, de forma que puedan ejercer su labor sin tener que repensar a cada acto médico, si el mismo les puede arruinar la vida.
Esperamos que sea de utilidad.
Me he encontrado por casualidad está foto en mi base de datos y me ha traído a la memoria como trabajábamos hace años. Se emitía una póliza, habríamos carpeta del cliente y archivábamos. Luego cada cambio, suplemento, renovación engordaban la carpeta, incluso para algunos clientes hubo que abrir dos y hasta tres carpetas.
Al principio como había pocos, todo era fácil de ordenar y de encontrar, pero con el tiempo afortunadamente los clientes se multiplicaron, las prisas, despistes, las carpetas ya no se colocaban todas por el orden establecido, dentro de las mismas, el orden no estaba siempre (culpa mía que soy muy desordenado) y al final del día sin querer tenías encima de la mesa no menos de seis expedientes que no te había dado tiempo a recolocar o que tenían temas pendientes y servía de recordatorio.
Cada dos por tres, al cliente. Espera que te llamo, que no encuentro tu expediente o tu póliza, nervios, gritos en ocasiones, a ver donde c…está la póliza de este expediente, que la carpeta está vacía. Buscando en las tres anteriores o posteriores, a ver si sin querer se había colado en la que no era.
En ocasiones, si había muchas prisa, llamada a la compañía, por favor mándame la copia de la póliza que no la encuentro y el cliente necesita una respuesta urgente, claro que tu urgencia no era la de tu interlocutor, por lo que más nervios y frustraciones.
Es difícil de medir, pero el tiempo que se pierde en este proceso de abrir carpetas, paseos constantes al archivo, ordenar el contenido hasta que encuentras lo que buscas y volver a colocarla una vez terminada la gestión, es enorme.
Hace ya muchos años, que nosotros lo escaneamos todo y si estás muy perezoso, con la función búsqueda en segundos y sin moverte del sitio tienes el expediente de tu cliente y delante de los ojos la póliza, suplementos, certificados, siniestros, todo. No es 100% perfecto, pero os puedo asegurar que comparado con la formula anterior el ahorro de tiempo es del 99%.
Sabéis que normalmente no hago publicidad de mis éxitos, pero como probablemente saldrá mañana en todas las portadas de los díarios deportivos, os informo que he ganado el primer premio de culturimo organizado por www.alfarisk.es.
Os presento la foto oficial.