Mi objetivo es ofrecer un punto de encuentro y reflexión sobre el mundo de los seguros a sus principales participantes; clientes, compañías y corredores. Compartir con nuestros colegas los corredores una reflexión sobre el futuro de nuestro sector, trasladar a las compañías las necesidades de nuestros clientes y explicar al cliente final, el conjunto de riesgos a los que se enfrenta, ofreciendo las respuestas aseguradoras que existen.
Así titula su artículo, el director de ASEGURANZA Rafael Sierra. Esa es la sensación que yo tengo, ratificada en este caso por datos oficiales.
Sin embargo, cuando pregunto, tanto a colegas como a compañías, a todo el mundo le va fenomenal, tengo un compañero que crece al 25%, ole, ole, y ole.
Esto me recuerda nuestra literatura del siglo de oro, sobre los hidalgos españoles, muertos de hambre pero saliendo lustrosos por las calles para dejarse ver.
Desciende autos, vida, comercios, empresas y rc, principales sustentos de muchas corredurías, crecen la líneas directas e internet en detrimento fundamentalmente del canal corredurías, la banca seguros se hace cada día más agresiva y sin embargo, ……..a nosotros no nos afecta, es más estamos creciendo.
Pues será, pa que vamos discutir, al final todos calvos y ese día no habrá ni para esconder las vergüenzas.
Muchos siguen creyendo que esto es solo una situación coyuntural por la crisis, pero mucho me temo que no, es un cambio de modelo y el que siga haciendo las cosas “como siempre se han hecho” dejará de hacerlo en breve, reinventarse es difícil y costoso, pero más agónico es morir sin intentarlo.
Cuando empecé como mediador en el año 2000, apenas tres compañías ofrecían seguros de consejeros y directivos, todos ellos de origen anglosajón.
Hace unos días, una asociación nos pidió un presupuesto, lo cual le facilitamos en unos minutos junto con el condicionado y la solicitud. Mi interlocutor me hizo ver que no conocía de nada a la compañía y que por favor, le presentase algunas más “tradicionales”. Le avisé que de todas formas la que le ofrecía era la que mejor producto tenía, pero que como de todas formas estoy obligado a estudiar al menos tres opciones, así lo haría.
Ya puestos pedí tres anglosajonas (que tardaron un máximo de 48h en facilitarme presupuestos) y tres “conocidas”. Una nunca ha cotizado, y la otras dos tardaron más de una semana en hacernos llegar el suyo, tras tener que personarme físicamente en sus instalaciones para que se dignasen a darme la cotización.
Me dispuse en fin a presentar mi informe sobre pros y contra de cada opción y en una de las principales compañías del país me encontré con una sorpresa mayúscula:
EXCLUSIONES:
4.8 Reclamaciones motivadas, basadas o que tengan su origen en el hecho de encontrarse la Sociedad asegurada inmersa en un procedimiento de concurso de acreedores.
O sea, que la principal fuente de reclamaciones que puede tener un administrador, la suspensión de pagos o la quiebra, están excluidas.
Alucinante, sobre todo porque pienso, que muchos compañeros se pueden dejar llevar por el prestigio de la marca aseguradora y no leerse bien el condicionado, ofreciendo un producto tullido como si fuese lo mejor de lo mejor.
Lo dicho, cada vez más complicado.
Según informa Aseguranza la nueva ley de Consumo de Cataluña, impone que las empresas que prestan servicios básicos deben disponer de un teléfono gratuito. Ello incluye a las corredurías.
Por un lado, es muy halagador que nuestro sector sea considerado un servicio básico, pero ……..
¿No convendría diferenciar entre compañías de seguros y canales de distribución, en plena vorágine de la multicanalidad?
¿Las compañías con sede en Cataluña como Catalana o Allianz deberán tener un 900, solo para Cataluña?
¿Qué parte del trabajo del corredor es un servicio básico, asesorar en la venta, atender los siniestros, gestionar certificados….., podrán tener telfs. distintos o como lo paga otro, que se aguaten?
Y por ejemplo nosotros que más del 25% de nuestros clientes son catalanes, ¿deberíamos tener también un 900, eso sí, solo para ellos?
¿Qué hace cualquier gobierno metiéndose en mi forma de gestionar mi negocio?
Tengo en muy alta consideración nuestro trabajo y nuestra labor, pero estamos muy lejos de ser servicios como urgencias, policía, bomberos. No hay derecho que las cuentas de nuestros compañeros se vean lastradas por un sobre coste que no se justifica de ninguna manera.
Tiene alguien dudas de lo que va a ocurrir. Está película ya la hemos visto más veces que Verano Azul.
De buena mañana rotura de lunas en autobuses, algún sabotaje en metros y cercanías, silicona en las cerraduras de algunas naves industriales, papeleras arrancadas y por los suelos, algo quemaremos, todo bajo el sacrosanto principio del “piquete informativo”.
A las 10:00 primer comunicado de los sindicatos, el país está paralizado, algún polígono tendrá los accesos cortados con ruedas humeantes……., a las 11:00, con tono tímido y pidiendo disculpas, el gobierno confirma que solo hay un seguimiento del 8%, pero eso sí, se respeta mucho la libertad sindical de hacer el cabra todo el día, hoy hay barra libre.
Al día siguiente, si ha habido manifestación, seguro que será la más grande de la democracia, 1.000.000, no, mejor 10.000.000, claro que Esperanza nos explicará que más bien eran entre 100 y mil, al final da lo mismo, al final nada va a cambiar, porque nada puede cambiar, las normas no las ha elegido el gobierno, se las han impuesto y donde hay patrón no manda marinero.
Por cierto UNESPA ha presentado un comunicado, ¿y nuestra patronal?, porque tenemos una ¿no?.FECOR ¿quizás?.
Solo hay una cosa segura tras el 29, que viene el 30, mi cumpleaños.
En las últimas semanas dos solicitudes nos han dado un poco de dolor de cabeza.
Un ingeniero contratado para realizar labores técnicas durante los próximos tres años en Túnez y Costa de Marfil. Un arquitecto que tiene previsto que su actividad el próximo año sea 30% en España y el resto en el norte de África.
Problema, son españoles y con residencia oficial en España, por lo que muy complicado que encuentren cobertura en los países donde van a ejercer su actividad. Al revés, como fundamentalmente van a trabajar fuera, no les quieren dar cobertura, puesto que de haber una reclamación, la probabilidad de que sea en el extranjero es muy alta.
Si todavía se tratase de la UE, pues eso ya lo tenemos más controlado, pero fuera de la misma, ¿a saber lo que nos van a costar los gastos de defensa?, que de entrada ya puede ser un siniestro importante.
Es evidente que las compañías son soberanas a la hora de aceptar o no determinados riesgos, pero creo que deberían darle una vuelta a lo que creo puede ser una realidad creciente, crisis obliga.
Para el que le haya quedado alguna duda, si lo conseguimos, pero nos costó más de lo habitual.
Empresas que proporcionan personal para control de accesos en oficinas, empresas o instalaciones industriales, son de las que posiblemente mejor estén capeando el temporal. Es lo que tiene la crisis, más delincuencia, más demanda de seguridad.
Y sin embargo, detectamos un cierto retraimiento de la oferta, cada vez más compañías nos deniegan cotización.
Por un lado cabría pensar que es que las compañías están tontas, que riesgo puede tener una señorita en la puerta de un bloque de oficinas o en un garita, te pide los datos del DNI y saber a dónde vas. Pero por otro lado, a lo mejor tienen buenas razones.
Se empieza controlando el acceso a un polígono o urbanización, pero ¿una discoteca? También es control de accesos y son públicos y notorios los problemas en algunos establecimientos de este tipo.
Y por otro lado, estas empresas que son:
¿Son ETT’s? ¿Son empresas de seguridad, con una legislación específica en cuanto a los seguros? ¿Son conserjes o su actividad va más allá?.
Soy de los que considero, que en general existe un exceso de leyes y reglamentos para regular todo y que el problema es que no se cumplen, por lo que se tiende a dictar normas y más normas que no solucionan nada. Pero en este caso no estaría de más una reglamentación y delimitación de estas actividades.
La claridad ayudará a las compañías a determinar los riesgos y en consecuencia establecer que riesgos y a qué precio si está dispuesta a asumir, no como ahora, que la tendencia es a decir que NO a todo, por si acaso, claro que en alguna nos hemos encontrado que bajo control de accesos había hasta escoltas con armas.
Muchas son las dificultades que nos encontramos para que nuestros proveedores, las compañías, comprendan lo esencial que es el tiempo para nosotros.
Primero lo es, porque internet es esencialmente inmediatez y por tanto, los procesos que por distintas razones, no puedan serlo, deben estar lo más cercano a esta realidad.
Pero esencialmente lo es por el aspecto psicológico. En el asesoramiento tradicional, el corredor se ha presentado en las oficinas del cliente o viceversa, han hablado de temas comunes, de la liga y de la crisis, luego han hablado del seguro en concreto. Más adelante se ha producido un cara a cara discutiendo las distintas opciones de seguro y finalmente se ha escogido una opción, por lo que se ha creado una cierta empatía entre proponente y decisor, que le da al decisor una sensación de estar “en buenas manos”, aunque luego los presupuestos y / o la póliza tarden en llegar.
En la venta por internet, el cliente se ha calculado un precio o ha hecho una consulta, ha mantenido una conversación con un señor o señora que igual puede estar a 10 km que a 300, que eventualmente le ha mandado otros presupuestos, se ha puesto al telf. cada vez que ha surgido una duda y por fin, se ha decidido comprar.
Sin embargo, se crea un gusanito de duda en el espíritu del que ha tomado la decisión, ¿vendrá la póliza? ¿será igual que lo que me han contado?, bueno, lo único bueno es que pagar no he pagado todavía,…ya veremos.
Por eso es esencial que la póliza nos llegue en seguida, por lo menos en PDF. El cliente tiene que ver que lo que ha comprado está ahí, que es real.
Este concepto de urgencia, se suele confundir con el abuso muy habitual practicado por muchos compañeros, que cada vez que piden algo, todo es urgente. Yo mismo lo sufrí durante los años en que fui director de sucursal.
Esto se suele dar, bien por la propia inseguridad del mediador que quiere correr para ver si coloca el producto cuanto antes, sea como sea, o bien, porque su experiencia de servicio ha sido negativa y por tanto espera que poniendo la palabra urgente, se haga en un plazo normal.
Aunque la palabra sea la misma, el sentido es completamente distinto. En nuestro caso, la urgencia (salvo cuando está justificada o nos engañan los clientes) es la esencia de nuestro servicio, mientras que la otra, en general, es una actitud, casi una muletilla, que a fuerza del abuso pierde su sentido.
Copio correo recibido este fin de semana, quitando los datos identificables, creo que coincidirás en que la consulta tiene su miga.
Se ha recibido una solicitud de precio para Otras Actividades con los siguientes datos:
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Nombre: JOSE LUIS G. B.
Teléfono: 6XXXXXXXX
Correo: CAS@HOTMAIL.COM
Actividad: CADENA DE HIERRO CON CANDADO,ENTRE DOS POSTES,PARA ACESSO A CALLE PARTICULAR
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Procedencia: http://www.google.es/search?hl=es&rls=com.microsoft:es:IE-SearchBox&rlz=SEGUROS+DE+RESPONSABILIDAD+CIVIL&spell=1
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Fin del correo automático.
Cofidis se ha lanzado a una ardua campaña de captación de corredurías para que nuestros clientes financien sus seguros, facilitando en principio la venta.
En justicia, hay que reconocer que el pionero fue Close Brothers, que nos trajo está novedosa idea del mercado británico, como no podía ser de otra forma.
En teoría, todo perfecto, alguien tiene varios seguros, la crisis, el paro, para evitar su cancelación o hacerlo más llevadero, se pone como una cuota plana y en paz.
Pero, una duda. ¿Qué pasa si el cliente deja de pagar? ¿y si encima tiene un siniestro?
La compañía ha cobrado el recibo entero y el cliente tiene el recibo por la anualidad, por tanto las incidencias entre terceros no deben afectar a la compañía.
No me cabe duda que las entidades tienen mecanismos para intentar recobrar, pero dada la facilidad con que la gente devuelve habitualmente los recibos de seguros, me parece que puede acabar siendo un cierto quebradero de cabeza, del que imagino no va a estar ajeno el corredor. De repente se va a ver inmerso en situaciones ajenas a su trabajo, en ocasiones con clientes importantes para él, por un lado la entidad financiera presionando para que haga de cobrador del frac y a la vez teniendo que atender al cliente.
Además, está el problema de la gestión. Ahora tengo el seguro del coche, de la casa, el de vida y uno de accidentes con un determinado corredor, por supuesto con vencimientos diferentes, pero se establece una cuota única. De repente, el banco me obliga a cambiar el de vida y el de hogar porque he pedido un préstamo, por tanto la cuota deberá cambiar, menudo follón.
Sinceramente, al principio me pareció una buena idea, pero con estos inconvenientes me he enfriado. Mi trabajo es asesorar a clientes, gestionar la póliza comprada y el cobro, y lo siento mucho, si no puede pagar, pues que no compre, pero no quiero ni puedo convertirme, aunque sea parcialmente en un cobrador del frac.
A partir del próximo 23 de diciembre entra en vigor la reforma del Código Penal que permite el reconocimiento de la responsabilidad penal de las personas jurídicas.
Las sociedades y restantes personas jurídicas podrán ser objeto de auténticas penas en dos supuestos que se corresponden con los denominados modelos de la imputación y de la culpabilidad de la organización. En primer lugar, cuando los delitos sean cometidos en nombre o por cuenta de la persona jurídica, y en su provecho, por sus representantes legales o administradores de hecho o de derecho. Y, en segundo lugar, la organización colectiva será responsable directa cuando sus empleados o subordinados hayan cometido un delito y los responsables empresariales no hayan ejercido sobre ellos el debido control. Fuente: Cinco Días
En principio nos produce incredulidad y hasta rechazo el contemplar la posibilidad que un seguro pueda indemnizar multas penales, pero ya tenemos en la actualidad un precedente. En el seguro de LOPD, una empresa puede ser condenada por la Agencia de Protección de Datos por un hecho mal intencionado de un empleado que por despecho por ejemplo ha colgado todos los datos del personal en internet, o de clientes.
¿Qué ocurre si un empleado, voluntaria o maliciosamente desvela secretos profesionales de otra empresa? O se genera una acusación de apropiación intelectual, tema que cada día será más importante.
Pongámonos en una empresa grande con una sede central en Italia y que la filial española contrata a un alto directivo, el cual “trae secretos” de su antigua empresa. Hay demanda y condena. ¿Había dolo por parte de la empresa? A priori no, y si embargo recibe una condena penal además de la probable civil. ¿Podría el seguro cubrir esto?.
Mis conocimientos jurídicos no son suficientes para dar una respuesta, pero sí creo que debería abrirse un debate en nuestra industria al respecto.
Hasta donde yo sé, no somos el único país en donde se da esta circunstancia, podríamos empezar por ver como lo están resolviendo fuera y aplicar en la medida de lo posible, soluciones innovadoras a esta nueva realidad de nuestros clientes.