Ayer participé en el BarCampBank de Madrid, II edición. Se trata de una red internacional de conferencias centradas en proponer nuevos modelos de negocio en el mundo financiero.
Lo primero que llama la atención es el formato, frente a típico modelo de jornada en donde se suceden conferenciantes más o menos interesantes, exponiendo desde el púlpito sus opiniones con cinco minutos de ruegos y preguntas, en esta jornada tras una breve conferencia inicial, los participantes propusimos temas de interés, se formaron dos grupos y estuvimos debatiendo y compartiendo experiencias de nuestras propias empresas.
La introducción corrió a cargo de Christophe Langlois , editor del blog Visible Banking, que presentó las dificultades que tienen los bancos y en general las instituciones financieras para hacerse presentes en la nueva web 2.0, particularmente nos centramos en Facebook y Twitter. La verdad, como luego debatimos más ampliamente, que no es fácil, se trata de un medio absolutamente nuevo, en donde la entidad pierde el control de lo que se dice y en donde la medición del resultado es hoy por hoy, relativamente etérea.
El argumento final de los pro - web 2.0 es, ya que van a hablar de ti, sea bueno o malo, ponte tu al frente, el argumento de los bancos (BBVA, CAN, Barclays) era, ya, pero ¿cómo lo manejo?, ¿cómo lo controlo para no salir mal parado?.
Otro argumento debatido y no menos interesante es, ¿cómo integro y coordino la presencia on-line con la estructura off-line o banca tradicional?. Claramente quedó de manifiesto, que al tratarse de medios muy nuevos, no olvidemos que estamos hablando de modelos que en el fondo estamos construyendo día a día desde hace apenas unos años, la combinación no es fácil. Hablamos de estructuras que llevan haciendo las cosas de una misma forma, desde hace décadas, frente a un entorno recién nacido.
Los de seguros, que estuvimos representados por Ratreador.com, Segurosred.com y Alfarisk, quizás demostramos, por una vez, ir medio paso por delante de la banca, con modelos propios y nacidos para convivir en el nuevo entorno, aunque reconozcámoslo, siempre es más fácil, partir de cero, que cuando se tiene una larga historia a tus espaldas.
Por último, una idea o mejor dicho, una duda, que flotaba en el ambiente, como conseguir monetizar los negocios en internet. Ya me encontré con esta paradoja hace unos años, cuando asistí por primera vez a un congreso sobre internet.
Internet permite plantear multitud de actividades y negocios nuevos basados en la sociedad del conocimiento con unas barreras de entrada muy bajas, lo cual lo hace accesible a prácticamente cualquiera que tenga iniciativa y ganas. Está misma facilidad hace que muchos se lancen al mundo empresarial sin haber calculado bien, de donde van a venir los ingresos y cuan recurrentes van a ser. Es más, muchísimas iniciativas, arrancan o han arrancado como hobbies y ante el aparente éxito cosechado de visitas y adhesiones, han tratado de convertirse en negocio, confundiendo el tener muchos fans con ganar dinero.
A los errores normales de cualquier empresa que nace, se añade la juventud, por no decir, la infancia del medio. La falta de experiencias y modelos de largo plazo contrastados, la falsa imagen de que con una web y dos duros, ya se puede montar una empresa, hacen que miles de proyectos nazcan y mueran en breve espacio de tiempo.
En su día me sorprendió, probablemente porque nosotros lo único que hicimos fue trasponer un modelo tradicional de negocio contrastado al nuevo mundo, eso sí, tuvimos que aprender a movernos en él y de hecho seguimos aprendiendo todos los días. Retos como integrar las redes sociales en nuestro modelo, siguen siendo un reto, pero mi conclusión personal, es que hay que meditar bien que se hace, cómo y cuándo. Aunque internet imprime un sello de velocidad supersónica a todo y todos los que estamos, es preferible, ver, reflexionar y actuar con visión de largo plazo, no por correr más se llega más lejos.




