Esta es la cara que se nos está quedando cada vez con más frecuencia a la mayoría de los corredores frente a nuestros clientes y al final estas cosas acaban pasando factura al amor propio.

Como corredores profesionales tenemos la obligación, no solo legal, sino de sentido común y de sentido de supervivencia, de buscar lo mejor para nuestros clientes. Eso significa no solo precio, sino coberturas, sublimites, franquicias, etc.

Si además el cliente es importante, el sentido natural nos hace tener un cuidado especial con sus siniestros, solicitudes puntuales, ajustes, revisiones regulares, para lo cual ponemos en juego todo nuestro saber hacer y nuestro conocimiento del mercado, buscando y rebuscando hasta debajo de las piedras lo mejor para ellos.

Y cuando lo conseguimos, llegamos henchido el pecho y le decimos, aquí lo tienes, lo mejor que hay en el mundo mundial para ti y tus circunstancias. Y así un año y otro, y otro y de repente……..

Dos ejemplos, en este caso ajenos pero que me creo firmemente a quien me los ha contado:

-      Un póliza de varios cientos de miles de euros mantenida y mimada durante cuatro años, a unos días de la renovación, el cliente le presenta al corredor una oferta de la competencia por poco más de la mitad de precio y con mejores coberturas, y ya eran buenas.

-      Otro cliente que lleva diez años con la misma compañía, decide sacar a subasta la póliza, pagaba una tasa extraordinaria para su sector, pero aún así empieza a recibir contraofertas. Al final, la misma compañía donde llevaba 10 años le ofrece lo mismo por poco más de la mitad y que conste que otras dos bajaban aún más.

¿Qué cara se te queda? ¿Podemos moralmente intentar contrarestar? Y si lo hacemos ¿nos van a llamar ladrones? ¿Qué es preferible, pasar por idiotas y mantener la dignidad o por timadores de bazar que vendemos según nos aprietan? 

Lo peor es la sensación emocional que se crea con el cliente, no solo lo pierdes sino que se queda con la idea que todo el trabajo hecho hasta la fecha está mal hecho, que te has aprovechado y que si se hubiese movido antes se hubiese ahorrado bastante dinero. Los que estamos en el otro lado, sabemos que no es cierto, que es fruto de la locura en que se ha instalado nuestro sector, en donde estamos comprando duros a peseta, pero mientras……..