Descubrí este libro hace unos días, y lo primero que me llamó la atención fue ver que en las estanterías había otro libro con el mismo nombre de COOLHUNTING.
Es un término que no había oído nunca y me parecía curioso que de repente hubiese dos libros sobre el mismo tema. No sé deciros que me inclino más por este que por el otro, quizás lo pretencioso del título, que tiene precisamente ese objetivo, el de entrar por los ojos.
El autor define el coolhunting como el proceso que permite anticipar los gustos e intereses de un grupo de consumidores a partir de la detección temprana y la correcta interpretación de indicios de cambio en sus patrones de consumo y en los valores que lo inspiran.
El autor constata que de forma regular, cada vez más acelerada, se presentan en cada mercado novedades, algunas de las cuales pasarán a ser tendencias para al final algunas convertirse en una moda.
El hecho de lograr detectar la novedad, que por la conjunción de valores que implica, se convertirá en tendencia y eventualmente en moda, puede suponer el éxito o fracaso de una empresa.
Todos estamos acostumbrados a ver deportes nuevos que surgen casi a diario, muchas veces esos deportes van asociados a una determina música y a un determinado entorno socioeconómico. Si empezamos a ver que esa novedad es imitada en distintas zonas geográficas y que básicamente responden a patrones iguales, podremos concluir que se está formando una tendencia, que conllevará una forma de vestirse, de patrones de consumo, etc…
Si yo vendo X, y veo que mi producto puede encajar o debo adaptarlo para que dicho colectivo lo adopte dentro de su filosofía, y con el tiempo ese colectivo acaba “imponiendo” su tendencia y se convierte en una moda, conseguiré que mis ventas se multipliquen por mucho.
El autor, que me ha parecido muy honrado, reconoce las propias limitaciones del concepto, por un lado no existe una metodología fiable, por otro en un mundo globalizado es muy complejo monitorizar el volumen ingente de variables que confluyen y dado el enorme volumen de novedades que se producen a diario, “adivinar” las que se convertirán en tendencia está más cercano al esoterismo que a una realidad palpable.
Por otro lado, el mismo autor, reconoce que se trata de estar con los ojos bien abiertos y la mente funcionando. Basta con leer las noticias con análisis crítico. Cuando confluyen a lo mejor comentarios de clientes, competidores, noticias aparentemente inconexas, pero que llevados a lo nuestro, pensamos que nos pueden influir, debemos analizarlas, pensar que suponen, que implican y tratar con ello de “descubrir” el futuro.
Sinceramente, ni arte ni ciencia, pero si me ha parecido interesante la llamada de atención que supone que debemos estar alerta de forma permanente a lo que ocurre a nuestro alrededor, para tratar de descubrir lo que implica para nuestro futuro.




