Conversación hace unos días en una de las principales compañías del mercado:
- ¿Qué tal ha ido el año?
- Puff, un desastre, se vende menos, la cartera se cae por carretas, las renovaciones son todas a la baja, no hay regularizaciones ¿y vosotros?
- Pues lo mismo, vender vendemos algo más pero la prima media ha bajado tanto que no da para ninguna alegría.
Seguramente está conversación se está repitiendo en miles de oficinas de nuestro sector a nivel de agencias, corredurías, oficinas de compañías y sobre todo flota en el ambiente un sentimiento de impotencia y de falta de ilusión frente al próximo curso.
Y en esto va ICEA y nos anuncia un incremento de beneficios de más del 20% en los primeros nueve meses del año, frente al 15% de caída reconocido por la AEB y frente al anuncio de las agencias de rating de rebajar a las principales aseguradoras europeas, incluidas las nuestras.
No puedo decir que ICEA miente, solo que algo debe estar midiendo mal o de una determinada forma, que no cuadra con la realidad que vivimos en el día a día.
Rebaja constante de las primas, mantenimiento de la siniestralidad, anulaciones masivas de todo tipo de seguros o rebaja de las coberturas al mínimo ¿Cómo puede ser que esta combinación de beneficios? Y además, tan espectaculares, algo no cuadra.
¿Será que se están retrasando los pagos de los siniestros? ¿será que se reducen las provisiones? ¿será que no se anulan los recibos de más de seis meses y se quedan en gestión de cobros, cuando es prácticamente imposible el cobro? ¿será que no se paga a asistencia más que con retraso?.
No sé donde está la distorsión, pero si en un sector siempre dado a la fanfarronada, ahora el discurso imperante es reconocer que las cosas van mal, eso es sistemático que no puede ser.




