La situación actual de los grandes medios de comunicación es un fiel reflejo de los retos que internet supone. Analicemos algunos de los cambios;
Primero, los medios de comunicación han perdido la exclusividad como fuente de información, no hay más que ver que las manifestaciones de Iran de estos días llegan a nuestros ordenadores sin depender del “enviado especial” que por cierto no le dejan estar.
Segundo, las barreras de entrada ha desaparecido prácticamente, lo que antes precisaba de grandes equipos de redacción, grandes rotativas, estudios de grabación sofisticado, está al alcance de prácticamente cualquiera que se lo proponga.
Tercero, “estar o no estar” that is the question. ¿publico mi edición en internet? ¿gratis? Y no solo eso, sino que encima doy opción a recuperar el programa cuando al cliente le interese.
Y además, llega el e-book, no bastaba con las descargas de música y videos, que ahora cualquier libro, artículo o revista se va a poder ver en cualquier sitio.
Por un lado tenemos estructuras cada vez más pesadas, grupos multimedia que abarcan TV, radio, prensa, internet que necesitan atraer a cantidades cada vez mayores de público para poder justificar grandes ingresos de publicidad y por otro a un ejercito cada día más numeroso de programas segmentados, especialistas, generadores de entrenamiento gratuito y espontáneo (no hay más que ver YOU TUBE) que van horadando de forma sistemática sus sostenibilidad.
Unos pocos Goliats que no saben o pueden vivir al margen de internet, enfrentados a cientos de miles de Davids que les sustituyen, mejoran y fraccionan el mercado de la publicidad poniéndolos al borde de la desaparición.
La forma en que se resuelva este conflicto importantísimo, nos dará la pista definitiva de cómo va a ser la nueva era del conocimiento.
Que estaremos dispuestos a pagar, en que circunstancias y cuanto, determinará el futuro, no solo de este sector, sino de muchísimos negocios actuales o que nazcan en el futuro.




