Actualidad Aseguradora publica en su último número un amplio
resumen de la XV Jornada de AGERS sobre las perspectivas de renovación de los programas de seguros.
Ciertamente muchos de los ponentes citados son primeros espadas en sus mercados, por lo que su opinión es importante. Por otro lado, cada vez es más alto el rumor sobre la avalancha de anulaciones que están sufriendo las compañías y por ende la mediación.
Ayer mismo hablaba con un compañero del Levante que me decía que el cartel de se vende en muchas carteras empieza a competir con los anuncios de la venta de viviendas.
Ejemplos de primas que pasan de 15.000 € a 7.000 €, ofertas de si se hace antes del 31 de diciembre rebajo la prima en un 15% se cruzan cada día más y eso que vivimos en un mundo super atomizado.
Esto me recuerda un documental que vi hace muchos años, en donde se contaba que en ocasiones los lideres de una manada de ñus (que puede suponer miles de unidades) por alguna razón se volvían locos y se lanzaban por un precipicio, arrastrando a gran parte de la manada.
Todos decimos lo mismo, esto no puede ser, esto no puede seguir así, pero al final de la conversación, tu interlocutor se da la vuelta y sigue corriendo locamente hacia el precipicio y si tratas de razonar, te viene a decir, ya pero es que si los demás corren, hay que seguir la corriente.
Nosotros hemos decidido parar. No más carreras, no más inversiones. Vamos a estabilizar lo que tenemos, potenciarlo y esperar pacientemente a que escampe. Servicio, asesoramiento, gestión, algún acuerdo puntual que aporte valor a nuestra oferta, pero parar y ver.
Que las compañías están nerviosas, pues que se tomen un valium. Que el cliente quiere comprar duros a peseta, no tenemos de eso. Que es que ……que no, que el cambio climático está horadando los cimientos del negocio y si seguimos corriendo para captar clientes de precio a cualquier precio, no nos da tiempo a ver que la mitad de la playa ha desparecido debajo de nuestros pies en un golpe de mar.




