Nos acercamos a celebrar dentro de dos meses el noveno aniversario de la obligatoriedad de este tipo de seguro. Lo que mucha gente no sabe, es que antes de mayo del año 2000 ya existía, pero como buenos españoles que somos, hasta que no es obligatorio…..
Si mis datos no son incorrectos, se tardaron casi diez años en aprobar la ley, y sin embargo cogió a todo el mundo “desprevenido”.
Entre los promotores, hubo unos pocos listos que se inflaron a pedir licencias antes del 5 de mayo del 2000 (fecha de entrada en vigor, hay que recordar que la ley era de 1999 pero entraba en vigor a los seis meses de su publicación) para no estar obligados a su contratación, pero la inmensa mayoría se enteraron a mitad de la obra.
Los arquitectos y aparejadores, se rasgaron las vestiduras, de que su trabajo fuese supervisado por unos técnicos imberbes y sin experiencia, recién salidos de la facultad.
La mayoría de las compañías ni siquiera querían entrar a suscribir y muchísimos mediadores, despreciaron el producto, porque no daba cartera.
El primer año, fue muy duro, cada vez que teníamos que explicar el producto, había que soportar largos discursos sobre que era un robo a mano armada, que era un impuesto revolucionario, que a ellos no les daba la gana, etc, etc.., total al final, para tener que contratarlo igual, porque en caso contrario no se podía inscribir la obra en el registro.
Como todo lo que empieza, hubo bastantes dificultades. Promotores que se daban por enterados cuando la obra ya estaba muy avanzada y entonces había que hacer controles a posteriori, las compañías con criterios a veces cambiantes, equipos poco formados, OCT’s que empezaron a salir como setas, el reaseguro que tuvo que imponer un valor mínimo de construcción el metro cuadrado……..….pero poco a poco entre todos nos fuimos concienciando, hasta el grave error del año 2003.




