En el año 2003 el gobierno, cometió un grave error que muchos están pagando actualmente. Derogó la obligatoriedad del seguro decenal para los autopromotores. Es cierto, que se había levantado una gran polémica al respecto y la presión social pudo más que el sentido común.
El coste del seguro más la intervención del OCT suponía un incremento de costes de unos 5.000 € en cifras redondas, sobre un coste medio por vivienda unifamiliar de unos 200.000 €, es decir un 0,03%.
El argumento de los que no lo querían, es que ellos no pensaban vender nunca la casa y por tanto para que tenían que tirar el dinero.
Pero oh, desgracia, vinieron los divorcios, traslados por cambio de destino profesional, la crisis………..y de repente un invitado inesperado, los bancos.
Al no ser obligatorio el seguro, no hay problema si se encuentra un comprador dispuesto a aceptarlo, el problema viene por parte del banco que financia al comprador, que no lo hace si no hay seguro decenal y entonces el drama. Las compañías no hacen el seguro si la obra no ha sido controlada, y como está acabada desde hace años, a ver como lo hacemos.
Durante años no hubo respuesta y solo últimamente hemos podido dar solución a este problema, pero ¿de verdad merecía la pena ahorrase el 0,03%?




