Personalmente soy de los que prefiero trabajar con compañías “pequeñas” – agencias de suscripción – Lloyds brokers, que con las grandes empresas generalistas.
Varias son las razones, una comunicación directa con quien de verdad puede resolver un tema, respuestas ágiles, diferenciación frente a las propuestas clásicas del mercado, rapidez y flexibilidad.
Por el contrario, los grandes mastodontes, son lentos, compartimentados, burocratizados y al final podríamos resumirlo en, son lentejas.
Los partidarios de esta opción, defienden conceptos como imagen de marca, solvencia, capilaridad, fortaleza frente a grandes siniestros …….¿como General Motors, Lehman Brothers, La Unión y El Fenix…..?
En mi libro de cabecera, Re-Imagina, de Tom Peters ponen un ejemplo muy ilustrativo, la foto de la Torre Sears, impresionante varias decenas de plantas llenas de funcionarios de manguitos frente a la sede de Wall-Mart, parecida a una nave industrial de no más de dos alturas. Sears ha muerto, Wall-Mart es el líder mundial en ventas minoristas; por cierto la Torre Sears ha pasado a ser la Torre Willis, cuidado.
Lo importante no es el tamaño, sino una gestión correcta del negocio, técnica y financiera, con valores de prudencia y un control fuerte e independiente de la autoridad pública.




