Hacía mucho tiempo que no leía nada sobre Programación Neuro Linguistica e Inteligencia Emocional y todo ello relacionado con el bien más precioso y que no es acumulable, el tiempo.
Desde una perspectiva global del ser humano, es decir, abarcando tanto los aspectos personales como los profesionales, el autor nos recuerda la importancia de establecer objetivos medibles en el tiempo, planificar su consecución y revisar por etapas su cumplimiento.
Todo ello basado en la realidad física que es nuestro cerebro y el conjunto de creencias y actitudes aprendidas de pequeño, que en muchas ocasiones son limitadoras de nuestro propio desarrollo y que nos impiden alcanzar el objetivo predicado como fundamental, de ser felices.
Algunas ideas fuertes;
Lo primero debo ser yo, ni la familia ni el trabajo. Yo debo definir cuáles son mis objetivos, planificar como llegar a ellos e ir cumpliendo la hoja de ruta. Todo ello, sin implicar una actitud egoísta, excluyente y culpabilizadora. Asumiendo nuestras imperfecciones (lo excelente es enemigo de lo bueno) y limitaciones.
Lo que nos cuesta decir que NO. Sin querer nos han programado desde la infancia a decir que sí, nos sirva o no, nos haga felices o no, nos interese o no.
Los roba tiempos, es impresionante la multitud de ejemplos que nos hacen ver como desaprovechamos energía y tiempo en actividades inútiles que nos impiden conseguir nuestros verdaderos objetivos.
La acción frente a la reflexión, como leía hace poco sobre otro tema, correr como pollos descabezados.
Lo intrascendente sobre lo que hay que hacer, lo urgente sobre lo importante.
Recomiendo mucho el libro, puede suponer un punto y aparte. Dejar de correr sin sentido. Parar, pensar, reordenar, planificar y volverse a poner en marcha de forma rentable y eficaz.




