Raquel Pascual - 20/04/2009 Cinco Días
Me llama la atención, que en este periódico del grupo
Prisa, aunque suavemente, se venga a criticar la carrera iniciada por las comunidades autónomas, da lo mismo de que signo político, para subsidiar a los parados que hayan agotado su prestación.
Personalmente soy mucho más crítico, será que soy autónomo y que total como no tengo derecho a nada, puedo permitírmelo.
Ya lo dijo Confucio, no le des pan, enseña a pescar.
Desgraciadamente en nuestro país hay dos grandes grupos, los desempleados y los parados.
Los primeros, han perdido su trabajo actual y dedican su tiempo a buscar otro, están dispuestos a la movilidad geográfica, sectorial y a contemplar ofertas salariales inferiores, con tal de reincorporarse al mundo laboral.
Los parados, han perdido su empleo y están esperando tranquilamente a que les vengan a buscar a su casa, con un trabajo cómodo, bien remunerado y sin complicaciones. Mientras tanto, se ajustan algo los gastos y a seguir cobrando, que para eso pagaron en el pasado, ¡OYE!, y si no sale nada, pues ya me buscarán una solución.
Como ciudadano y empresario, puedo atestiguar que tengo la sensación que el grupo de parados es mucho mayor que el de desempleados, por lo que estas medidas, probablemente bien intencionadas, son un despilfarro inútil de recursos cuya rentabilidad sería mucho mayor si se dedicase a enseñar a pescar y eventualmente a financiar la compra de la caña.




