“Puesto que la manía de unirse hace furor ahora …¿Qué lecciones nos pueden dar las abejas…? Una sola: la fusión no está en la naturaleza. El proceso de la naturaleza es justamente el opuesto. Es un proceso de crecimiento, fragmentación y dispersión…..No hay megalomanía, fusión por el gusto de fusionarse simplemente. El tema es que, a diferencia de las corporaciones, que son cada vez más grandes…las colonias de abejas saben cuando llega el momento de dividirse en colonias más pequeñas que pueden generar valor más rápidamente…las abejas nos están diciendo que el mundo corporativo está equivocado”
David Lascelles, codirector del Centro para el Estudio de Innovación del Reino Unido 2003
Es este un tema candente desde hace años en nuestro sector, particularmente en el mundo de las corredurías. Por un lado hay un hecho cierto, y es que somos muchos comparados con nuestros países del entorno, España unos 5.000 frente a 900 en Francia e Italia y unos 800 en Alemania, etc..
Otro argumento es que si nuestros proveedores son cada vez menos y más fuertes, nosotros debemos imitarles.
El argumento final son las economías de escala y las sinergias.
Lamentablemente la naturaleza es muy tozuda, y son numerosos los estudios que demuestran que tras los primeros años lo que se suponía que sería 1 + 1 = 2 con algo, se ha convertido en negativo para los inversores, el empleo y los clientes.
Más concretamente podemos ver en nuestro mercado, que frente a la previsible contracción de la oferta por las grandes macrofusiones, la misma ha aumentado por la llegada de Agencias de Suscripción y nuevas compañías atraídas por las perspectivas de nuestro mercado.
Indudablemente que nuestro número disminuirá, especialmente ahora en tiempos de crisis, pero permitamos que se apliquen las teorías evolucionistas de Darwin.
Que el mejor centrado, que el especialista, que el que es capaz de aportar un verdadero valor añadido al cliente sobreviva, no vayamos en contra de la naturaleza.




