Las recientes nevadas en Cataluña y lluvias torrenciales inundacionen Andalucía habrán hecho reflexionar a muchos sobre sus seguros, particularmente los conocidos como multirriesgos.

 

Los que no tengan seguro de ningún tipo y lo hayan perdido todo, se lamentarán amargamente de su desgracia y de no haberlo hecho o de no haberlo renovado con el razonamiento de ahorrar costes y de que total lleva años pagando y no ha pasado nunca nada.

 

Los que si lo tengan, se alegrarán parcialmente. En este momento de la verdad, cuando no se trata solo de un pequeño robo ni de un cristal, sino que se ha perdido todo, verán como el perito o la compañía les empieza a hablar de infraseguro. Se aseguró un contenido de 4 y en realidad hay 8, por lo que nos reducen la indemnización en un 50%, lo cual nos deja “cabreados”, algo recibimos, pero claramente insuficiente. Mi experiencia en general, es que la gente, en lugar de asumir su error, suele culpar al SEGURO, agentes / corredores, peritos y compañías. Deberían hacer un pequeño examen de conciencia y recordar que las pareció más importante pagar poco, que asegurar bien.

 

Luego tenemos otro grupo, los que se dan cuenta de que se les “olvidó” asegurar la perdida de beneficios. Cuando un negocio tiene que cerrar temporalmente por un siniestro, no solo necesita el dinero para poder volver a abrir, que se limpie el local, reponer el mobiliario y las existencias, reparar la maquinaria, etc. Pero es que además debe seguir con sus gastos fijos y mientras está cerrado, no gana dinero. Muchos son los que ni siquiera lo tienen contratado y la mayoría de los que si lo tienen, suele ser muy deficiente y ello por una razón ajena a la actuación del SEGURO. Con la manía generalizada de ocultar fiscalmente la situación de la empresa, cuando se produce un siniestro importante que se ve afectado en su funcionamiento, el perito / la compañía examinan la contabilidad oficial, solo les vale la oficial y hay amigo, entonces vienen los gritos; ¡Hombre, entienda Ud. que no voy a trabajar para Hacienda!, es que ya sabe Ud, etc. Si yo le entiendo, pero entienda que para mí lo único que existe es lo oficial.

 

Con esto no quiero eximir de responsabilidad a nuestro sector, que deberíamos ser más serios y rigurosos, negándonos a asegurar mal los negocios o bien haciéndole firmar al cliente las advertencias correspondientes sobre como quiere el cliente el seguro. Pero los clientes también deben asumir su parte de responsabilidad en sus decisiones.