La Responsabilidad Social Corporativa ha perdido bastante protagonismo últimamente en la portada de los medios de comunicación, un efecto colateral más de la crisis.
Sin embargo, no todo está perdido, leo en la prensa que Groupama es una de las dos primeras empresas en el mundo en haber hecho una auditoría de eficiencia energética de su sede, felicidades.
Sin embargo, una vez más, me permito insistir en una medida que tendría enormes beneficios medioambientales y económicos; la desaparición de las pólizas en papel.
Millones de hojas se imprimen cada día en nuestro sector, en enormes máquinas con un gran consumo energético, que a su vez se ensobran, se mandan por correo o por empresas de mensajería (contaminación por transporte) a las distintas sedes, que una vez llegan en más de un 50% a mediadores, las volvemos a ensobrar (más gasto de sobres, papel) para hacerlas llegar al cliente, al cual le obligamos nos las devuelva firmadas, otra vez más sobres, para ir almacenando papel y más papel, igual a metros cuadrados sin prácticamente ningún valor añadido, que a su vez consumen energía.
Ya existen en España, que yo conozca, dos agencias de suscripción y una compañía que solo mandan la póliza y recibo en PDF, el mediador la recibe, la procesa y hace la gestión de cobro y una vez hecha, se la manda al cliente por PDF. El cliente la imprime, firma, escanea y devuelve a la compañía, que lo puede almacenar en un espacio infinitamente más barato y fácil de gestionar, que en kilómetros y kilómetros de archivo manual.
Reticencias a esta medida:
1. Es que hay gente que le gusta tener la póliza en papel y/o no está todavía informatizada. Correcto, pero cada vez son menos los que no están informatizados y si además traslada Ud. parte del ahorro al cliente ofreciéndole una rebaja de un 2 o 3% del seguro si lo acepta en PDF, ya veríamos cuantos adeptos tiene.
2. Es que los mediadores prefieren llevar la póliza en mano. Vale, pues que se la impriman ellos y la lleven en mano.
3. Es que hemos hecho enormes inversiones en enormes máquinas y logística. Cierto, es lo que debió pensar el sector de las diligencias cuando apareció el ferrocarril.
De verdad, piénsenlo, esto sí es una verdadera medida de responsabilidad civil corporativa, en la ola de lo medioambiental y en un aumento exponencial de la productividad.




