No todo van a ser malas noticias. Las crisis nos obligan a replantearnos lo que hacemos y como lo hacemos, con el fin de ver en que se puede mejorar y ser más eficientes y eficaces.
La semana pasada tuve una muestra de ello. Mantuve una reunión con el máximo responsable del ramo TRANSPORTES de una gran compañía que se había gestado un poco por casualidad.
En la misma le expuse como trabajamos nosotros, solo por internet y que en consecuencia para poder ofrecer sus productos, necesitábamos las tarifas.
SORPRESA MAYUSCULA, me dijo que sí a la primera.
Los que hayan trabajado con este ramo sabrán que el argumento principal es que no se pueden dar las tarifas porque en transportes no hay tarifas. Que es un ramo muy técnico en donde se conocen todos, que depende mucho de los casos, circunstancias, bla, bla, bla.
Yo que empecé en el 2001 luchando por conseguir que las compañías me facilitasen las tarifas de Responsabilidad Civil, y que me encontraba con argumentos similares, sé que este tipo de comentarios es cierto en un máximo de un 10% de los riesgos habituales que se plantean. Pero el 90% restante, al final son muy estándares, por lo que el argumento carece de sentido.
Generalmente responde más a una mezcla de miedo a dejar de ser guardianes de la verdadera fe y a un mal entendido sentido de superioridad de, aparta que tu no sabes.
Afortunadamente la crisis obliga por un lado a la racionalización de los costes, evitando que grandes profesionales se pasen el día cotizando y gestionado pólizas con poco valor añadido y por otro a facilitar al acceso para multiplicar el número de puntos de venta.
En resumen, si es verdad que al final nos dan las tarifas, esperemos en poco tiempo lanzar una nueva web que permita el cálculo y contratación de la mayoría de este tipo de seguros, ya sea terrestre, marítimo o aéreo.
Os contaremos.




