Los sindicatos son organizaciones nacidas al calor de la revolución industrial y que indudablemente han jugado un papel importante en la evolución de la sociedad.
Sin embargo, la emigración de la fabrica a la oficina y sobre todo, la creciente emigración del trabajo por cuenta ajena al trabajador autónomo están minando su razón de ser o por lo menos con su estructura actual.
Pero lo que me parece más grave, que conste que soy empresario, es la renuncia absoluta que están realizando estos días frente a una situación de destrucción masiva del empleo.
Con esto no quiero decir, que haya que incitar a cortar las calles, quemar contenedores ni ningún tipo de acto violento por el estilo.
Pero si quieren sobrevivir, que empiecen a trabajar, que busquen soluciones conjuntas con los empresarios que aunque impopulares a la corta, nos permitan salir de esta situación. Soluciones tipo trabajar solo 4 días a la semana, como se escucho hace unos días, dan que pensar sobre la seriedad de estas instituciones.
Otra cosa, los sindicatos están para defender a los trabajadores, no a los partidos políticos. Si los 4.000.000 de parados se hubiesen alcanzado bajo otro gobierno, otro gallo cantaría.
Por el bien de la sociedad en su conjunto, esperemos que los sindicatos reaccionen.




