Publica Europapress.es una noticia de una concentración de afectados en Extremadura este fin de semana.
Una vez más, el colectivo reclama que se ayude a las familias afectadas, que son muy numerosas y ciertamente en muchos casos de origen humilde.
Pero no se les puede ayudar. Analicemos en esencia lo que hicieron estas familias, invertir su dinero en un “producto” financiero con la esperanza de ganar más dinero a lo largo del tiempo.
Lo mismo, lo mismo, que los probablemente millones de ahorradores que se han visto afectados por la caída de un 11% de la bolsa está semana.
Ser rico o pobre, al igual que ser alto o bajo no da derecho para una protección especial. Tampoco lo da ser muchos o pocos.
Lo que si tiene que tener claro todo el mundo que invierte, es que las inversiones tienen riesgo. Cuando yo estudiaba se ponía como excepción los bonos del Estado, que se lo digan a los griegos si está afirmación sigue siendo cierta.
Si hay riesgo, se remunera, a mayor riesgo mayor remuneración, no será lo mismo invertir en el BBVA que en Alfarisk, pero el que invierte debe asumir dicho riesgo.
Y que pasa cuando hay ganancias, en ese momento ¿Quién se acuerda de papá estado? Bueno, si nos acordamos porque algo nos quita, pero no nos quejamos.
Hay que ser coherente, si libremente tomamos decisiones que conllevan riesgo, más o menos según cada cual, debemos asumir las consecuencias. Y si ha habido delito, sea el que sea, para eso están los tribunales. Que son lentos, eso ya lo sabíamos cuando invertimos, también esta variable debemos integrarla como elemento de riesgo a la hora de invertir.




