Nace Segur-Bonus, plataforma de venta de seguros de forma colectiva, a imagen y semejanza de Groupon o Letsbonus.
La idea en principio es sencilla, consigo un producto a un precio muy reducido que ofrezco a mi lista de clientes apuntados durante un breve espacio de tiempo. Sencilla pero había que inventarlo.
Ya se han dado bastantes casos de éxito, tanto a nivel internacional como nacional. Recuerdo que ya Ramón Albiol, experto marketiniano, me lo sugirió hace varios años dado nuestro gran posicionamiento en internet.
Por ceguera (el tiempo lo dirá) o por convencimiento no entré en la idea, pero voy a exponer mis razones por las que pienso que el éxito es más que dudoso.
Las plataformas de referencia se dedican a ofrecer productos de gran consumo y basados en la compra de impulso.
Seguros, de impulso tiene poco, la gente lo compra porque está obligada. Además en seguros no produce satisfacción la acumulación y ni hay ventas repetitivas. Si tengo un seguro de hogar, o de coche, no me voy a comparar otro porque sea mucho más barato. Mientras que si tengo un par de zapatos, no me importará comprar otros que son un chollo, o la posibilidad de ir al cine está vez a un euro, o mañana comprarme un par de camisetas de Custo, aunque ya tengo, pero a ese precio es una tentación.
Además el seguro tiene otro inconveniente, y es que tiene fecha de caducidad, me puedes vender un seguro de moto a 5 €, pero si durante la semana que está la oferta el mío no ha caducado, yo ya lo tengo pagado ¿compraré otro?.
Pero es que además tiene otro inconveniente, la inversión. Necesitas tener unos equipos muy potentes y fiables, necesitas crear esa masa crítica de potenciales compradores (publicidad, cupones de enganche, reenvío constante de ofertas, seguimiento, etc…). Si has vendido muy barato, tu margen es muy bajo, mucho, mucho tienes que vender para cubrir costes.
Por último, la naturaleza distinta del producto vendido. Tu vendes un abrigo, cuando lo recibe el cliente no le gusta y lo devuelve, mala suerte, se acabó el tema. En seguros, el problema empieza cuando lo has vendido, al principio perfecto, tienes un producto por el que pagabas 500 € por 250 €, pero a los seis meses hay un siniestro ¿Quién se ocupa? Al cliente ya nadie le devuelven el dinero y encima para el que lo ha vendido le cuesta lo mismo los gastos de tramitar un siniestro de un seguro que ha vendido a 500 € que el de 250 €, salvo el detalle de que tiene mucha menos comisión para soportar estos gastos.
En fin, que les deseo mucha suerte, es una idea innovadora que ha funcionado perfectamente en otros sectores, a mi me parece que será complicado en el nuestro.