Como ya he explicado en alguna otra ocasión desde la entrada en vigor de la Ley 26/2007, el que contamina paga. Y no se trata solo de pagar una multa o una indemnización, sino que debe gastarse todo lo que sea necesario para reponer lo contaminado a su estado anterior, cueste lo que cueste. Si además la técnica del momento no permite recuperar el 100% de la situación anterior, habrá que compensar por la diferencia de rendimiento y por último, se deberá compensar el tiempo en que se ha privado de uso del espacio contaminado.
Para evitar que llegado el momento del siniestro, el responsable de la contaminación no pudiese hacer frente a dichas obligaciones, se impone la contratación de un seguro, aval o constitución de un fondo para estas contingencias.
Paradójicamente la ley impone la responsabilidad pero difiere la obligación de contratar el seguro o similar a partir del 30-04-10, pendientes de unas órdenes ministeriales que establezcan los parámetros básicos de cuantificación por sector.
Pues bien, lo de las órdenes va para largo. Según explicaciones dadas por la administración en el reciente Congreso de Responsabilidad Civil, se está pendiente de un informe armonizador de la Unión Europea, que ya debería existir y que ahora no se le espera hasta final del año. En paralelo, el número de empresas potencialmente afectadas, unas 280.000 según CEOE, es considerado por todos los intervinientes como excesivo e incontrolable y faltan por determinar las metodologías para calcular el riesgo potencial de cada operador.
En resumen, tenemos por un lado una responsabilidad medioambiental perfectamente en vigor, exigible y por otro lado queda aplazado sine die la contratación de la garantía adecuada por falta de criterio oficial sobre cómo medir los riesgos y a quien afectará finalmente.
Sumemos al cocktail, la crisis, nuestro carácter poco proclive a contratar seguros si no son obligatorios, el llevamos así toda la vida y a mí no me va a pasar y cuando vuelva a haber un vertido como el de Aznalcóllar, lo mejor que puede hacer la empresa es cerrar.




