Lo bonito de este negocio es que nunca dejas de sorprenderte. No sabía que RENFE subarrendaba sus estaciones.
En este caso se trata de una pequeña estación de cercanías con un bar cafetería, la oficina que expende los billetes y el espacio común. RENFE en buena lógica exige un seguro de responsabilidad civil.
La dificultad técnica es que hay que mezclar garantías de una cafetería, la responsabilidad civil de los productos suministrados es esencial, con garantías propias de la explotación de cualquier local, especialmente la responsabilidad civil post-trabajos; ejemplo se limpia una zona y no se señaliza, produciéndose un resbalón y una fractura.
Si a eso le añadimos lo poco amigas que son la mayoría de las compañías de salirse de los epígrafes pre – establecidos y que estamos en pleno mes de agosto, el reto era apasionante.




