edificio-en-const-2Una de las garantías adicionales que se puede comprar, es la de mantenimiento.

 

Cubre las consecuencias de los vicios ocultos durante (seis meses – un año, según los casos) una vez entregada la obra.

 

A mi entender es una cobertura importante, pues nunca estamos libres de que algún trabajo esté mal hecho y ello puede darnos algún disgusto importante, cuando por fin habíamos entregado la obra.

 

Sin embargo, hay que explicarla bien. Se cubren las consecuencias, no el trabajo mal realizado.

 

El siniestro más típico que me he encontrado de este tipo a lo largo de los años, son las impermeabilizaciones defectuosas.

 

Se entrega la obra en el mes de junio, aparentemente todo fenomenal, quitando la típica persiana que no cierra bien, la puerta que roza y ese grifo que hay que cambiar, y el otoño llegan las lluvias. Con las lluvias los dos áticos, tan monos ellos, con unas goteras impresionantes.

 

Pues bien, el montar el andamio (una pasta) levantar la parte mal ejecutada y rehacer el trabajo correctamente, no se paga nada. Una vez, arreglado, eso sí, pagaremos el raspado y repintado de las zonas afectadas, y eventualmente el coste de reparación de muebles o suelo afectados, ojo con su correspondiente franquicia, que suele ser más alta que la general.

 

Algunos constructores, muy hábilmente, están intentando usar esta garantía como sustituto de la retención del promotor del 5% durante un año por posibles defectos.

 

Tal y como están las cosas, cualquier retención es un problema y dado que el fin último de dicha retención es precisamente asegurarse que el constructor no se lave las manos si surge un problema, está garantía bien vendida, puede ser un argumento de peso para tratar de evitar o minorar en mucho la misma.

 

En resumen, es una garantía muy útil, si está bien explicada.