Para terminar con esta mini serie sobre el seguro todo edificio-en-const-3riesgo construcción, un elemento fundamental, EL PLAZO.

 

No debemos olvidar nunca, que son pólizas únicas. Empiezan a las 00:00 de un día y terminan a las 00:00 de otro día dentro de 12,18,24 o 36 meses. Ni un minuto más ni un minuto menos.

 

Tampoco debemos olvidar, que nuestro cliente está a lo suyo, a construir o reformar, no vive pendiente de si la póliza se termina un día u otro. Nos corresponde a nosotros mediadores, el estar atentos a esta circunstancia, para poder avisarle y eventualmente contratar una prorroga o las que sean necesarias hasta que efectivamente se entrega la obra.

 

Ese es nuestro principal valor añadido frente a nuestros amigos los bancos, que siempre intentan quitarnos el pan de la boca con estos seguros (ya que son ellos los que dan los créditos) que una vez hecha la póliza, ni saben atender en caso de siniestro y se olvidan por completo del cliente.

 

Cuantos siniestros se habrán quedado sin cobertura, por un retraso en la ejecución de la obra no comunicado a la compañía, y lo más grave, precisamente al final de la misma, cuando más dinero hay invertido, cuando los robos pueden ser más importantes; calderas, vitroceramicas, incluso un incendio.

 

Un aspecto importante a tener en cuenta, es que la obra se termina cuando se entrega. Nuestra experiencia nos dice, que cuando avisamos al constructor del próximo vencimiento de la póliza, muchas veces nos contesta que no se prorroga, porque total, está prácticamente terminada, solo faltan algunos remates.

 

No, además de los remates, hay que obtener papeles, hay que convocar a los futuros propietarios o al promotor en el notario y firmar, ahí sí que se ha terminado la obra, ya no es nuestra responsabilidad, es del que se le ha entregado, y pueden pasar meses entre los supuestos remates y la entrega final.

 

Además seamos claros, si para una obra de 1 millón de €, hemos pagado 900 € de seguro para un año, y tenemos que hacer una prorroga de 4 meses que nos va a costar 300 €, no merece la pena arriesgarse.

 

Por último, conviene saber que la compañía no puede anular la póliza durante su vigencia, por muchos siniestros que tenga, pero no está obligada a prorrogarla. Por tanto deberemos asesorar correctamente a nuestro cliente, en caso de siniestros pequeños (que fundamentalmente quedarán absorbidos por la franquicia) sobre la conveniencia o no de declararlos, no vaya a ser que por recuperar 100 €, nos quedemos sin cobertura durante varios meses.