El seguro se basa en que muchos pagan un poco, para que unos pocos sean ayudados cuando tienen un problema.

 

La experiencia y el avance de las técnicas actuariales hacen que no todos paguen igual, se hacen agrupaciones por edades, por sexo, por medidas de protección, etc.

 

Otro de los fundamentos esenciales del seguro, es que se parte de que se declara la verdad, por lo menos la verdad conocida en ese momento.

 

La posibilidad de hacerse test genéticos que puedan determinar nuestras probabilidades de tener una determinada enfermedad en el futuro, pone en cuestión estas dos bases esenciales.

 

¿nos asegurará una compañía la vida o la salud si tenemos un 80% de probabilidades de tener un cáncer o cualquier otra enfermedad?

 

De entrada nos produce un rechazo moral que la compañía no nos dé cobertura o nos cobre una fortuna, sobre todo que queda un 20% de probabilidades que no lo tengamos, y hoy por hoy es discutida su fiabilidad.

 

Pero volvamos a los principios, ¿no hay que decir la verdad? Antes no teníamos medios para saberlo, pero ahora sí. Ocurre exactamente igual con los seguros para cubrir la suspensión de un concierto por fenómenos de la naturaleza, o se contrata con al menos 8 a diez días de anticipación, o no nos lo venden.

 

Los tests permiten pasar de un seguro masa a un seguro individual, ¿por qué voy a pagar yo mucho más, si mis probabilidades genéticas de enfermedades importantes son del 5%?.

 

Interesante debate el que se avecina ¿no crees?