Leo con sorpresa el titular de EL PAIS.COM Andalucía “Sólo la quinta parte de la superficie agraria está asegurada contra daños” (17-01-10).
Lo primero reconocer que es un tipo de seguros que no conozco en absoluto, será por eso de ser demasiado de asfalto. Pero me sorprende que en una actividad tan antigua, tan dependiente de fenómenos externos e incontrolables a la voluntad humana, no haya calado lo imprescindible del aseguramiento, máxime cuando en el propio artículo se explica que lo seguros están fuertemente subvencionados.
En el artículo se argumenta que los seguros estarían muy limitados al establecer indemnizaciones solo por una parte de la pérdida y que esa sería una de las causas de su poca suscripción.
Ahondando en este sentido, copio párrafo publicado en AGROINFORMACION, “ En este sentido, ASAJA quiere señalar que los agricultores se están encontrando con numerosas dificultades a la hora de conseguir que el siniestro sea cubierto por el seguro agrario, que está resultando ambiguo a la hora de peritar los daños de muchas de estas explotaciones. Posiblemente la interpretación que hace el agricultor a la hora de contratar el seguro y la que posteriormente realizan los peritos sean diferentes, lo que constituye una de las mayores dificultades a la hora de promover la contratación del seguro agrario”.
Desde mi ignorancia sobre el tema y negándome a aceptar que los agricultores sean más tontos o más brutos que cualquier otro sector, se me plantean varias preguntas:
¿Quién asesora y vende estas pólizas que el cliente parece ser no entiende correctamente?
Con la presión que suelen ejercer las organizaciones del campo, ¿no son capaces de sentarse con AGROSEGUROS para diseñar productos adecuados?
¿A qué otro sector le subvencionan la compra de seguros?
¿No será mejor que nos indemnicen el 50 o el 70% de nuestra perdida que no recibir nada?
La verdad no lo entiendo. Me lo expliquen, por favor.




