El pasado 23-04 Expansión.com publica un artículo sobre el Anteproyecto de Ley de Superivisión de Seguros. En el mismo se destaca el aumento de exigencias de capital que deberán afrontar las nuevas compañías en función de los ramos en los que quiera operar.
Prácticamente de soslayo se menciona que se prohibirá el pago de multas y sanciones. Aunque nada se menciona, parece una medida destinada a hacer desaparecer los seguros de lopd, que cubren entre otras cosas las sanciones que pueda imponer la Agencia Española de Protección de Datos en caso de infracción de la misma.
Es cierto, que desde su popularización, a partir del 2007 y especialmente del 2008, es un tipo de seguro que ha chocado mentalmente con nuestra forma de ver los seguros. Para comprender su historia, hay que ser consciente de su origen anglosajón, cuyo sistema judicial permite que además de la pena reparadora se pueda imponer una pena punitiva, por ejemplo el daño cuesta repararlo 20.000 € pero si se trata de una gran multinacional le sale más barata la pena que cumplir con la ley, por lo que el juez pude determinar una condena adicional de por ejemplo el 1% de los beneficios, que hará que la empresa se lo piense dos veces antes de reincidir.
Es en este contexto en el que nacen estos seguros, y el caldo de cultivo lo marca nuestra propia legislación en esta materia, reconocida por todos los expertos como de las más rígidas de nuestro entorno, convirtiéndose en prácticamente imposible de cumplir al 100% en el día a día de cualquier empresa.
A mi entender es un error tratar de prohibirlo, por un lado aunque lentamente, está siendo un acicate para que las empresas se pongan a cumplir con la ley (no se puede contratar si no se cumple con la misma), supone además un elemento esencial en la gerencia de riesgos y por último una garantía de cobro para la Agencia.
Pero voy más lejos, ¿Qué naturaleza jurídica le daremos entonces a los seguros de responsabilidad medioambiental?. ¿El deber de reparar de forma ilimitada no es lo mismo que una sanción, incrementada incluso con los mecanismos de compensación?.
Solo me queda una esperanza, que dada la habitual parsimonia de nuestro legislativo, para cuando se quiera aprobar se haya acabado la legislatura.




