Justo lo contrario a la naturaleza propia de las compañías de seguros, la prudencia y el análisis individualizado de los riesgos, es lo que está pasando con los seguros de consejeros y directivos.

En el Foro Expansión – Aseguranza sobre el tema se aportan datos contundentes, incremento del 22% de concursos de acreedores en el primer trimestre del año e incremento de la siniestralidad del 18% al 32% entre 2008 y 2012; ¿y los precios? Bajando.

Creo que fue Jose María  Helguero de Marsh el que acuño la expresión hace unos años, ahora es más barata una D&O que un Todo Riesgo de automóvil de un coche de alta gama.

Hace diez años no se podía comprar un seguro de estos por menos de 5.000 € y ahora muy fácilmente se puede hacer por 500 €. ¿Tiene sentido? Especialmente en la situación económica actual. Ninguno, absolutamente ninguno.

Todos sabemos la causa, hace diez años había fundamentalmente tres compañías de seguros que ofrecían este seguro, ahora según lo mencionado en el Foro, hay 30, y todas con un apetito desaforado.

El mercado, todavía enorme, tan solo el 15% de las pymes tienen seguro, pero aun así, ¿es sostenible este nivel de precios?. Llevamos años diciendo que no, que la tendencia debe cambiar, pero la dura realidad nos demuestra que sí, que la competencia se mantiene de forma salvaje.

Y encima, la mayoría de los que lo tienen, ni siquiera han comprendido bien como funciona y para qué sirve. Son muchas las empresas que cuando entran en situaciones difíciles, pre concursales o directamente en concurso, una de las primeras cosas que hacen es no renovar el seguro, precisamente cuando es más imprescindible. Para las compañías un chollo, habrán cobrado prima y no se harán cargo de las posibles consecuencias, pero para el cliente un desastre, habrá estado tirando el dinero, para nada.

Tiempo al tiempo, es lo malo que tienen los seguros de responsabilidad civil, es que son de long tail y al final (perdón por la expresión) la mierda termina por salir a flote.