Cinco Días pública la noticia de un multa de la Agencia
Española de Protección de datos a Orange por incluir incorrectamente a una clienta en el registro de morosos.
Una más, son cientos las reclamaciones y multas que se imponen anualmente y sin embargo, sorprende la poca penetración de los seguros que cubren está contingencia.
60.000 € son 60.000 € y no será la primera vez que la Agencia impone dos sanciones de esta cuantía en un mismo expediente amparándose en infracciones de artículos distintos.
Y no solo eso, la multa no produce ningún resarcimiento a la persona afectada, pero ahora que tiene la sanción en la mano, lo tiene bastante más fácil, para ir a los tribunales ordinarios y solicitar una indemnización por daños y perjuicios.
Ciertamente estamos en crisis, pero ¿será mejor invertir 1.000 o 2.000 € y dormir tranquilo, que no tener permanentemente una espada de Damocles, con una ley especialmente estricta y amplia, cuyo cumplimiento perfecto es casi imposible?




