Como especialistas en seguros de responsabilidad civil, son muchas las solicitudes que recibimos para cubrir distintas atracciones de feria. Sin embargo, en los últimos tiempos, si hay una estrella entre ellos, estos son los castillos hinchables.
Como padre de cuatro hijos, soy muy consciente de su utilidad y diversión en las tardes de verano, pero me sorprende el número de estos artilugios que se venden, que por cierto no son baratos por las informaciones que nos dan nuestros clientes.
Son muy pocas las compañías de seguros que quieran asegurar este tipo de actividades y sin embargo, nuestra experiencia a lo largo de estos últimos años es que no hemos tenido nunca ni un solo siniestro, por lo que parece que no se justifican estas reticencias.
A contrario me sorprende la poca demanda que existe de seguros para los cochecitos, caballitos que se encuentran en la puerta de multitud de bares y tiendas de chuches, de esos que hechas una moneda y se mueven. Bien es cierto que el movimiento es muy lento y como los que se montan son nuestros hijos más pequeños, siempre estamos al lado, pero no quita que precisamente por la corta edad en que se usan, los propietarios o alquiladores, deberían estar mucho más preocupados, pues cualquier daño podría ser mucho más importante.




