Acabo de descubrir por casualidad la existencia de un
seguro de una gran importancia para los tiempos que corren. Son cientos, sino miles, las construcciones paralizadas que actualmente salpican el paisaje de nuestras ciudades y costas.
¿Y ahora qué hacemos? Tenemos una estructura perfectamente acabada, incluso el cerramiento hecho, pero bien por situación concursal, bien porque no hay mercado, hemos paralizado la obra. Pero tenemos unos cuantos miles de euros allí invertidos que habrá que proteger ¿no?.
El seguro que normalmente protege a la obra durante el proceso constructivo es el denominado Todo Riesgo Construcción, pero si paramos la obra lo que deberíamos hacer es paralizar el seguro, para que no siga corriendo el plazo y si por despiste no lo hacemos, en caso de siniestro, tendremos dificultades, puesto que nos dirán que eso ya no es una obra propiamente dicha.
En cuanto a la responsabilidad civil, si tenemos la empresa parada, la tentación para no renovar es muy grande, por lo que nos encontramos que si algo se desprende del edificio o peor aún, entra un niño y se hace daño, nos pueden hacer una reclamación importante. Lo que nos faltaba.
Por otro lado, no podemos hacer un seguro de comunidades, puesto que todavía no lo es. En resumen, tenemos una inversión de 300.000 € o 500.000 €, que podemos perder y que puede ser fuente de muchos más dolores de cabeza ¿Qué pasa si se queman varias personas que ocupan ilegalmente el edificio y nos reclaman por falta de vigilancia?.
La única solución es la que nos ofrece el mercado de contratar un seguro multirriesgo con responsabilidad civil para cubrir estas eventualidades. Si, supone volver a pagar, pero por apenas mil euros podemos evitar arruinarnos del todo.




