Se trata de profesionales de alto nivel con una gran formación y experiencia, contratados por las empresas para desarrollar trabajos limitados en el tiempo. Reestructuraciones, lanzamiento de productos, implantación de sistemas y procesos.
Es una actividad autónoma bastante extendida en el mundo anglosajón que probablemente va a tener un gran auge en nuestro país ante la actual situación económica. Por un lado la necesidad de las empresas de poder tener a los mejores, sin que se conviertan en costes fijos y por otro, la disponibilidad de profesionales de primer nivel que aporten su importante know- how a distintos proyectos.
Desde el punto de vista asegurador, supone un reto pues estos autónomos durante seis meses pueden estar ejerciendo de directores financieros o de producción y a lo mejor, durante los tres meses siguientes se encuentran implantando un proceso de calidad. No digamos si ejercen de directores generales o de directores de recursos humanos y deben realizar una reestructuración importante.
Hace unas semanas, un interim manager nos planteó está inquietud, pues no encontraban una cobertura adecuada en nuestro país para dar respuesta a la eventual exigencia por parte de las consultoras o de las empresas que les contratan.
Como especialistas en seguros de responsabilidad civil profesional, sabíamos a que puertas debíamos llamar y afortunadamente una de ellas nos dio una solución rápida y a un precio muy razonable, pero constatamos a la vez, que en efecto, a pesar de acudir a compañías anglosajonas, no es una actividad con fácil encaje.
Una vez terminemos de remozar nuestra web www.segurosrc.es, esperamos poder incorporar está actividad de forma que el precio sea calculable sobre la marcha.




