Leo en SEGUROS boletín de Colegio de Madrid, que D. Ángel Hernández Sanchón, Jefe del Servicio de Mediadores de la DGSFP, insiste en que el número de agentes exclusivos es excesivo.
Según cifras contradictorias, se supone que hay unos 95.000, a los que hay que sumar los 5.000 corredores, unos pocos vinculados, las potentes redes bancarias (que algo van a reducir su presencia), venta directa, etc…
Conformamos un impresionante ejército que se levanta cada mañana con la intención de vender una póliza.
Sin embargo, es cierto, cuando comparamos nuestras cifras con nuestros vecinos, británicos, alemanes, franceses, italianos, al menos en corredores somos cuatro veces más con una población más pequeña.
Hace años que se debate sobre este tema y sin embargo, debo reconocer que no logro conseguir una respuesta satisfactoria para este hecho. No me vale solo el argumento de que somos muy individualistas. Tampoco tengo claro que sea bueno o malo, es un hecho con el que convivimos diariamente.
Hace muchos años se podría argumentar que el retraso económico del país favorecía el localismo y la fragmentación, pero afortunadamente los avances de nuestro país ha sido espectaculares y la globalización nos afecta al mismo nivel que nuestros vecinos.
Por tanto ¿por qué?. Por qué a pesar de ser este un tema recurrente, seguimos siendo tantos y no parece que el flujo disminuya. Ya sé, que las cifras tienen muchos defectos y probablemente escondan la verdadera realidad, pero pongamos que en España, no somos 5.000 corredores y somos 4.000, frente a los 800 a 1.000 de nuestro entorno.
La verdad, no lo sé, e insisto que no necesariamente es malo, es indudable que una microempresa tiende a mimar a sus clientes, pues cada uno de ellos es esencial para su cuenta de resultados. También somos una fuente de creación de empleo y por ende de riqueza. Y por encima de todo, creo en la libertad de mercado, si hay pan para todos (poco o mucho, eso lo escoge cada uno) pues que sea, el mercado es el que debe decidir.




