Juan Antonio ha sido delegado por su empresa de consultoría para verificar que somos una correduría seria.
Es normal, tiene clientes de importancia y en consecuencia, si ponen los datos de sus clientes en nuestras manos, quieren asegurase, que no fastidiemos su relación privilegiada por un mala gestión nuestra.
Como venía de cierta distancia he ido al aeropuerto a recogerlo y hemos pasado el día entero, ha visitado nuestras oficinas y hemos compartido ideas, proyectos y perspectivas.
Mucho más que una auditoría, que era a lo que venía, pero una auditoría vital, muy difícil, porque se puede disimular dos o tres horas, pero eres o no eres de 11:00 a 18:00.
Una experiencia muy interesante y enriquecedora, ya veremos con el tiempo si también lo ha sido para Juan Antonio y la consultoría a la que representa.




