Desde hace muchos años observo la siguiente regla,
cuanto más grande es la empresa más bajo es el nivel de interlocución en seguros.
A modo de ejemplo, uno de nuestros principales clientes, allá por el año 2001 mi primer interlocutor fue el Director General, cuando se jubiló pasó a llevarlo la persona de confianza del dueño, que cuando se consolidó como Consejero Delegado, pasó los trastos al Director Financiero, el cual tardó poco en pasarlo a su secretaría que cuando pudo se lo paso a otra compañera. Menos mal que en todos los casos se trata de personas muy eficientes y eficaces, pero….
El otro día, dimos un paso más. Fuimos contactados por una de las mayores multinacionales de este país, por ….un consultor externo. Es decir, que le daremos todas las explicaciones a una persona ajena y si un día nos compran el producto, un no técnico les habrá explicado al cliente, por qué mi opción es la mejor.
Pero cuando se produzca el siniestro, el consultor estará o no, empezaremos con el “es que yo creía” a “mi me habían dicho”, claro “para cobrar todo bien, pero para pagar” o “ya estamos siempre con la letra pequeña”.
Las empresas se preocupan cada día más en tener la ISO 9000, la Medioambiental, la Responsabilidad Civil Corporativa, pero los seguros siguen siendo la hermana pobre. ¿no merecería la pena, colocarlos en su justo nivel? ¿no nos damos cuenta de que una buena gestión de seguros puede salvar a la empresa?
Pocas son las empresas que se pueden permitir un Gerente de Riesgos, pero todas se pueden permitir colaborar con su corredor, es gratis para ellas. Eso sí, exige una comunicación transparente y regular de todo lo que se hace para que el corredor pueda anticiparse con posibles soluciones. Exige también dedicarle un poco de tiempo, escuchar y analizar distintas opciones, reflexionar si determinado riesgo lo trasladamos a un tercero (compañía de seguros) o lo asumimos nosotros (autoseguro).
Indudablemente nuestro sector debe mejorar y en ello estamos, compañías, productos, mediadores, pero Uds. también, señores clientes. El seguro es un contrato, que cubre lo que cubre y que en general está bastante bien delimitado y definido. También tener en cuenta que los riesgos son muchos, no solo la póliza de incendios del local o el seguro obligatorio del coche, está una buena responsabilidad civil, proteger el patrimonio personal de los administradores, las reclamaciones laborales, los equipos electrónicos, la perdida de información, la perdida de beneficios,…..todo ello exige, análisis, estudio, planificación y no solo, hazme el más baratito, que luego pasa lo que pasa.




