El mal llamado seguro todo riesgo de la construcción

La denominación de todo riesgo de la construcción invita a pensar que se trata de un seguro que lo cubre todo, lo cual es incorrecto, puesto que también hay exclusiones.

El seguro todo riesgo de la construcción cubre los daños que sufra la obra durante su ejecución, ya sea por incendio, fenómenos de la naturaleza o accidentes, a modo de ejemplo que se caiga de la grúa un palé con vigas y dañe un forjado, debiéndose demoler y volver a hacer.

La mayoría de las pólizas incluyen la cobertura de robo de materiales instalados o acopiados a pie de obra.

Opcionalmente se puede contratar también el robo de maquinaria y/o de pequeña herramienta, pero hay que tener en cuenta si la maquinaria es propia o de los subcontratistas, pues en ese caso se deberá indicar en póliza el propietario para que la cobertura sea efectiva.

Aunque no es un seguro obligatorio si la obra está sufragada por una entidad financiera, éstas entidades obligan a su contratación imponiendo además ser beneficiarios en caso de siniestro.

Es la garantía que tiene la entidad de que si nos vamos al extremo de que la edificación se quema el día anterior a su entrega, el promotor tendrá dinero para poder volver a empezar.

De cualquier forma son seguros muy baratos en relación al coste total de la obra, por lo que lo normal sea contratarlo se esté obligado o no.

El mal llamado seguro todo riesgo construcción
Un error frecuente a la hora de contratarlo es hacerlo en base al presupuesto de ejecución material (PEM) del proyecto que en bastantes ocasiones difiere del presupuesto real, lo cual en caso de siniestro supone un infraseguro, que pagaremos caro puesto que la rebaja en la indemnización será bastante más importante que el supuesto ahorro que hacemos al contratarlo.

Por mi experiencia, el siniestro que se da con más frecuencia en el seguro todo riesgo construcción, es el robo. Ya sea de materiales instalados, las tuberías de cobre son muy apreciadas, los calentadores, como de pequeña herramienta.

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es que este seguro se contrata de fecha a fecha. Pero en bastantes ocasiones la obra se retrasa en su ejecución, por lo que habrá que estar atento a ampliarlo para no quedarnos sin cobertura.

Por último, los seguros todo riesgo construcción incluyen un año más de cobertura para hacerse cargo de los posibles vicios ocultos que surjan una vez entregada la obra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.