SEGURO TODO RIESGO CONSTRUCCION (I)

De entrada el término Todo Riesgo ya conlleva un edificio-en-const-11peligro implícito, la sensación de que todo está cubierto. En realidad, básicamente cubrimos el incendio (si, a veces las obras también se incendian), los fenómenos de la naturaleza, los daños a la propia obra y el robo de materiales acopiados o instalados en obra.

 

Cuidado con el robo, es la principal causa de siniestros y hay que explicar bien que solo son los materiales, no los equipos ni la maquinaria de la empresa o de las subcontratas.

 

Personalmente soy contrario a la contratación de la garantía adicional de robo de equipo, y ello por varias razones, es proporcionalmente cara (5 por mil frente a una tasa media del 0,8 a 0,9 por mil de la garantía proporcional), tiene una franquicia relativamente importante para el volumen de equipo que suele haber a la vez en una obra y se aplica la depreciación del equipo, la cual suele ser bastante elevada.

 

Supongamos una obra normalita de 1.000.000 € en donde aseguremos un equipo de 6.000 €. Supongamos un robo de equipo por valor de 3.000 €, los equipos robados son varias radiales un martillo compresor, un medidor, puntales, y pequeño equipo de mano. Por las facturas de compra, se aplica una media de un 40% de depreciación, por tanto nos quedamos de entrada con un siniestro de 1.800 €, a eso le aplicamos una franquicia de 700 €, el siniestro se queda en 1.100 €. Mi experiencia es, que como no hayamos explicado esto bien al contratar la póliza, como mínimo, el cliente se siente estafado.

 

Pero la cosa se complica, si encima, el equipo robado no es (o no del todo) de la constructora, sino de una subcontrata. Salvo que específicamente se haya indicado a la compañía, solo cubrimos los equipos del asegurado, por tanto los de la subcontrata no tienen cobertura. Supongamos en nuestro ejemplo anterior, que representasen el 50%, por tanto quedaría el siniestro inicial en 1.500 € – 40% de depreciación, 900 € – 700 € de franquicia = 200 € de cobertura, el cabreo del cliente es monumental.

 

Al fin y al cabo, es preferible que el cliente asuma conscientemente desde el inicio estas pérdidas (la mayoría ya lo contemplan en sus presupuestos) que no se enfade por la pérdida de tiempo de poner la denuncia, buscar las facturas, puntear las robadas, mandar la documentación, atender eventualmente la visita del perito, para al final cobrar muchas veces menos de un tercio del valor de la perdida.

 

De cualquier forma, hay clientes que prefieren contratarlo, en ese caso, deberemos ser muy incisivos sobre la propiedad de los equipos. Se da con mucha frecuencia que el dueño o dueños de una empresa constructora lo son a la vez de otras, por lo que el equipo que se usa indistintamente en varias obras, puede ser propiedad jurídica de varias sociedades del mismo dueño, pero nosotros solo vamos a cubrir aquellos cuya factura coincida con el asegurado de la póliza.

 

Si por razones de contrato o porque el subcontratista es mi primo, queremos asegurar su equipo mientras esté en obra, deberemos indicarlo a la compañía, idealmente detallando los equipos que son con número de serie o cualquier otra forma de identificarlos.

 

Por último y a modo de anécdota, que sepáis que la botonera de la grúa (el mando para manejarla) no es equipo, es maquinaria y cuesta una pasta.

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