Seguro de afianzamiento para garantizar los pagos recibidos

A raíz de una serie de escándalos inmobiliarios de los años sesenta, en 1968 se estableció la obligatoriedad del seguro de afianzamiento de cantidades a cuenta.

Este seguro es obligatorio cuando se compra sobre plano y se acuerdan pagos parciales durante el proceso constructivo.

Se busca proteger al comprador ante posibles incumplimientos del promotor con respecto al plazo de entrega o con respecto a las calidades ofertadas.

Si el promotor incumple sus obligaciones, como ha pasado tantas veces durante los años pasados, muchas veces por la propia quiebra de la promotora, el seguro devolverá a los clientes el dinero aportado más el interés legal del dinero.

En el año 2000 la ley de ordenación de la edificación (LOE) reforzó esta obligatoriedad.

Pasando a las comunidades autónomas la potestad sancionadora en caso de ausencia del seguro, pudiendo imponer sanciones de hasta un 25% de las cantidades que deberían haber sido aseguradas.

Llevo casi dos décadas dedicado a los seguros del sector de la construcción y no conozco ningún caso, ni directamente ni indirectamente en que haya oído de ninguna multa por incumplir está obligación.

Seguro de afianzamiento

A mi entender es una herramienta útil para dar confianza a los compradores, pero en los años de la burbuja, si el cliente lo exigía, en muchos casos le devolvían el dinero y pasaban la venta a otro que estaba en lista de espera.

En la actualidad visto el número de seguros de afianzamiento que se hacen, me da la sensación de que la ignorancia de los compradores y la búsqueda de ahorro de los promotores hacen que sea un seguro poco comprado.

Ciertamente, la crisis les ha supuesto a las compañías de seguros especializadas en afianzamiento, pérdidas colosales, por lo que se han endurecido notablemente las condiciones para poder contratarlo.

El promotor puede optar por garantizar las cantidades percibidas, mediante avales bancarios, pero resulta más caro y además ocupa capacidad crediticia.

El seguro no tiene comisiones ni de apertura ni de estudio y la compañía controlará que el dinero entregado se dedica única y exclusivamente a la promoción contratada.